2/10/13




Lo llaman la cuna del hogar, el imperio del mueble, el centro de compras terapéuticas... pero lo cierto es que estos pasillos helaron la sangre de Beremundo desde el primer momento. El gigantesco edificio estaba desierto, solo las luces de emergencia se atrevían a mostrar aquellas galerías. La visión en penumbra de muebles, lámparas y estancias enteras montadas hacía que permanecer ahí cinco minutos más fuese insoportable.  Cuando Beremundo quiso investigar por su cuenta la oleada de desapariciones, él no sabía nada del Viscoelástico. Ahora sabe demasiado, y es que hacer demasiadas preguntas no siempre es recomendable; tampoco lo es colarse en semejante sitio de madrugada. Antes de subir a la primera planta iba con la cabeza bien alta, abrazando certezas racionales y con un desprecio humorístico hacia los rumores y la superstición… todo cambió rápido, tan rápido que no se reconocía. Todo lo que lo rodeaba tenía la impronta de lo humano, de un hogar humano que nunca terminaba. Una sensación de presencia le heló la sangre: cuando uno siente ese tipo de miedo, en medio del silencio, hay algo dentro que grita por escapar, por volar y desaparecer, por estar lejos. De vez en cuando, por el rabillo de su ojo podía ver sombras que se levantaban de los colchones, cosa que quiso atribuir a la sugestión y a la interpretación visual. En una ocasión pudo ver una especie de cabeza asomándose, muy poco a poco, de detrás de un sofá. Esa figura, con unos ojos que se insinuaban en lo oscuro, se asomaba con tal lentitud que Beremundo tuvo que quedarse mirándola un minuto para asegurarse de que, en efecto, se movía. Toda defensa racional terminó cuando, al girar a la izquierda tras lo que parecía ser la sección de bebés, se encontró frente a un mostrador de información. Tras él había una sombra siluetesca, una figura humana, inclinada con sus brazos apoyados en el mostrador. La oscuridad era considerable, pero Beremundo supo que aquella silueta lo miraba. Los ojos eran dos franjas de color blanco, ovoides, con algún rasgo oriental, fijos en él como ninguna mirada podía fijarse. De la silueta salió una voz.



-        ¡Despierta, muchacho!



-        Coño, ¡¿qué?!



-        Anoche dormí… sí, sí, dormí. Soñé que tenía una cremallera en el pecho. Me lo abrían.



-        ¿Cómo? Escucha, trabajas aquí?



-        Sentí que se aliviaba la presión de mis tejidos.



-        ¡Carajo! Hombre, que me cago, háblame normal por Dios…



-        ¿Espumado o moldeado? Elige: el molde será cerrado en todo caso.



-        ¡La madre que...!



-        Tranquilo, ven, mira… así los poros están abiertos. No reposas, eres reposo.  Mira. El sosiego es ocio.



-        Espera, espera, vamos a intentar poner un poco de…



-        Pero, ¿qué hay de malo en darse una tregua?



Cuando Beremundo quiso reaccionar para salir de allí, solo entonces, se dio cuenta de que estaba sentado en un sofá con “chaise longue”. Su superficie estaba cubierta con una manta de franela. Quiso acariciarla.





Esta no es más que una de las historias que se cuentan en los dormitorios por la noche; no hace falta decir que Beremundo está, sin más, en paradero desconocido. Días después, ocho empleados del establecimiento presentaron su dimisión. Sigue habiendo vacantes.

27/9/13


La curtea lui Voda e sedinta mare,
Stau boieri pe scaun, stau si in picioare,
Se discuta probleme, se analizeaza
Ce nu merge bine, ce incomodeaza;
In cap de masa, pe scaun, insusi Voda Tepes sta,
Boierul Velea face prezenta si numara.

Se ridica Vasile, zice: „Tepes
Doamne,”
”Stam bine cu productia de cereale si
carne,”
”Am depasit planul in industria de
zgura”
„Si-am fost informat ca nici nu se mai
fura”;
„La productia de tepe sintem, Doamne, pe
primul loc in lume”,
”I-am depasit pe-americani, fara rusine,
putem spune!"

"Dar exista probleme si in industria de
tepe!”
Se ridica-n picioare boierul Sulea Trepe,
"Nu mai avem lemn de paltin, productia stagneaza
de ieri”,
”Iar stejarul, Tepes Doamne, il tinem doar
pentru boieri”,
”De aceea propun sa facem tepele din lemn de
prun”,
”Vor fi betivi mai putini, iar lemnul e
destul de bun”...

"E o propunere buna”, zice Tepes,
„propun”
”Sa-nceapa productia de tepe din lemn de
prun”,
”Totul sa mearga bine, teapa sa iasa
fain”,
”Sa nu se neglijeze problema de
design”,
”Teapa sa fie supla, sa satisfaca
clientul”,
”Sa se potriveasca perfect cu clima si
ambientul”,
”Sa se trimita cadre sa se
specializeze”,
”Economia de lemn sa nu se
neglijeze”,
”Printr-o reproiectare justa sa se elimine
orice sofism”,
”Astfel incat tepele sa reziste si la
seism!"

25/9/13

follow de lidl

Cuando un líder muestra un buen criterio, poco más importa. 
Cuando muestra un mal criterio, nada importa tanto.

JPS

LO SABEMOS TODO,
EXCEPTO CÓMO VIVIR




JP Sartre

FN

El futuro influye sobre el presente tanto como lo hace el pasado.

F. Nietzsche

MM

Cuando se trata de estrategia, es importante ver las cosas distantes como si estuvieran cerca y tener una visión distante de las cosas cercanas.Cita
–Miyamoto Musashi

CS

La ausencia de prueba no entraña prueba de ausencia



Carl Sagan

MP

El verdadero viaje de descubrimiento no consiste en buscar nuevas tierras sino en ver con nuevos ojos.

Marcel Proust

22/9/13

Aequinoctium

Se denomina equinoccio al momento del año en que el Sol está situado en el plano del ecuador terrestre. Ese día y para un observador en el ecuador terrestre, el Sol alcanza el cenit. El paralelo de declinación del Sol y el ecuador celeste entonces coinciden. La palabra equinoccio proviene del latín aequinoctium y significa «noche igual».2
Ocurre dos veces por año: el 20 o 21 de marzo y el 22 o 23 de septiembre de cada año,3 épocas en que los dos polos de la Tierra se encuentran a igual distancia del Sol, cayendo la luz solar por igual en ambos hemisferios.
En las fechas en que se producen los equinoccios, el día tiene una duración igual a la de la noche en todos los lugares de la Tierra. En el equinoccio sucede el cambio de estación anual contraria en cada hemisferio de la Tierra.

Wkipedia

13/9/13

abandono

Todo es vanidad... [Eclesiastés]
Alegría es evasión....
La forma es Vanidad,
el temor a abandonar
la mano que sostiene el espejo.