14/6/11

El universo resuena como llovizna
sobre el agua,
imperceptible como el susurro de un árbol al crecer.
Estamos encerrados en una dimensión oscura;
la noche es la sombra de una pared lejana;
Dios vive del otro lado.
No te has preguntado ¿a quién le ladran
los perros?
¿Qué ven que tú no puedes descubrir con tu linterna?
Es al sonido de la eternidad,
al espacio que tú sólo conoces en sueños
y crees irreal.
Es a él mismo a quien el perro le ladra,
al ladrido que rebota al colisionar con la noche
y regresa irreconocible.
Es a ti a quien le ladran los perros,
a tu presencia que por tus pensamientos se desborda
llenando la Tierra de murmullos.



José Acosta

9/6/11

- Oye, ¿por qué no dejas de mirar al teclado mientras escribes?


- S9, a paerie de ahpa ya o lo mieo mas.

Sólo se vive dos veces (III y final)

BOICOTEANDO EL ESPECTÁCULO

“¿Por qué es tan difícil para el ‘simio’ hacer este viaje?”

“Percibimos mínimamente; entre mas asuntos tenemos en este mundo, mas difícil es decir adiós. Y todos los tenemos -todos queremos fama, queremos que nos quieran. Por Dios, algunos tenemos hijos. ¿Por que querría alguien irse? Usamos una cubierta, protegidos, tenemos nuestros momentos felices que nos duran el resto de nuestras vidas. Conozco a alguien que fué Miss Alabama. ¿Es eso suficiente para mantenerla alejada de la libertad? Sí. Ser Miss Alabama es suficiente para sujetarla a un sitio. Era hora de hacer una de las Preguntas Importantes (había varias de ellas): ¿Cuando ellos hablaban de “cruzar al otro lado,” eso quería decir que con sus cuerpos físicos? Ella contestó que cambiar el Ser no significaba el ego Freudiano sino el Ser real, concreto -si, el cuerpo físico. “Cuando don Juan y su grupo partieron,” me dijo “Se fueron con la totalidad de sus seres. Se fueron con las botas puestas.”

Don Juan siempre decía que los filósofos y los poetas eran ‘brujos incompletos.’ Lo que les faltaba era la energía para saltar mas allá de sus ideales e intuiciones.”

“Todos cargamos con bultos hacia la libertad: Suelta el equipaje. Nosotros inclusive tuvimos que soltar el equipaje de la brujería” “¿El equipaje de la brujería?” No hacemos brujería; no hacemos nada, todo lo que hacemos es mover el punto de encaje. Al final, ser un brujo te atrapará igual que el ser Miss Alabama.”

Una mujer andrajosa, desdentada caminó arrastrando los pies hacia nosotros con postales para vender -La Mujer Loca de la Milla Milagrosa. Cogí una y le di un dólar. Se la mostré a Abelar; era un retrato de Jesús, riendo.

“Un momento raro,” dijo ella.

LOS INVITADOS LLEGAN

¿Que queda por explorar en este mundo?

Esta todo hecho y desgastado a priori. Estamos enlistados para la senilidad; espera por nosotros como magina, la enfermedad del río. Cuando era niño, escuche de ella. Una enfermedad de recuerdos y remembranzas. Ataca a la gente que vive a las orillas del río. Quedas posesionado por una añoranza que te empuja a moverte y seguir y seguir -a vagar sin sentido, sin parar. El río serpentea; la gente solía decir “el río esta vivo”. Cuando revierte su curso, nunca recuerda que corría de este a oeste. El río se olvida de sí mismo.

Había una mujer que solía visitar en una casa de retiro. Había estado ahí durante quince años. Por quince años ella se preparó para una fiesta que iba a dar en el Hotel del Coronado. Esa era su ilusión; ella se alistaba todos los días pero los invitados nunca llegaban. Ella finalmente murió. Quien sabe -quizá ese fue el día en que finalmente llegaron.

EL ÍNDICE DEL INTENTO

“¿Cómo debo decir que te ves?”

Su voz se torno suntuosamente absurda. Él era Fernando Rey, el burgués narcisista -con un pequeño toque de Laurence Harvey.

“Podrías decir que me parezco a Lee Marvin.”

El crepúsculo caía en Roxburry Park. Se escuchaba el distante golpeteo constante de una pelota de tenis pegando contra un muro de cemento.

“Leí un articulo una vez en la revista Esquire que hablaba acerca de la brujería en California. La primera línea iba así; ‘Lee Marvin está asustado.’ Cada vez que algo no va bien, puedes oírme diciendo “Lee Marvin esta asustado.”

Acordamos que describiría a Castaneda usando una silla de ruedas, con hermosos brazos y el torso “marcado.” Diría que usaba una fragancia de Bijan y el pelo largo enmarcando delicadamente una cara como la del joven Foucalt.

Él comenzó a reír “Conocí una vez a esta mujer, ahora da seminarios sobre Castaneda. Cuando se sentía deprimida, tenia un truco -una manera de salir de ello. Ella se decía a sí misma: ‘Carlos Castaneda parece un mesero mexicano’ Esto era todo lo que necesitaba para levantarse. ¡Carlos Castaneda parece un mesero mexicano! -inmediatamente refrescada. Fascinante. Que triste. ¡Pero para ella, era tan bueno como el Prozac!”

Había estado hojeando los libros de nuevo y quería preguntar acerca del “intento.” Era uno de los conceptos más abstractos, predominantes de su mundo. Ellos hablaban de intentar la libertad, de intentar el cuerpo energético -ellos inclusive hablaban de intentar el intento.

“No entiendo el intento.”

“Tu no entiendes nada.” Me quede estupefacto “¡Ninguno de nosotros entiende! No entendemos el mundo, solamente lo manejamos -pero lo manejamos maravillosamente. Así que cuando dices ‘No entiendo,’ eso es solo una frase hecha. Tu nunca entendiste nada desde el comienzo.”

Me sentía con ganas de discutir. Hasta la brujería tenia una “definición funcional.” ¿Porque no podía darme una para “intento”?

“No puedo decirte lo que es el intento, yo mismo no lo sé. Solo hazlo un nuevo índice categórico. Somos taxonomistas -¡cómo nos gusta tener índices! Una vez don Juan me pregunto: ‘¿Que es una universidad?’ Le dije que era una escuela para los estudios superiores. Él dijo. ‘¿Pero qué es una escuela para estudios superiores?’ Le dije que era un lugar donde la gente se reunía para aprender. ‘¿Es un parque? ¿Un campo?’ Me tenia. Me di cuenta que ‘universidad’ tenia un significado diferente para el que paga impuestos, para el maestro, para el alumno. ¡No tenemos idea de lo que es ‘universidad’! Es un índice categórico. Como ‘montaña’ u ‘honor.’ No necesitas saber lo que es ‘honor’ para moverte hacia él. Así que muévete hacia el intento. Haz un índice del intento. El intento es meramente darse cuenta de una posibilidad -de la oportunidad de tener una oportunidad. Es una de las fuerzas constantes en el universo que nunca llamamos -enganchándonos en el intento del mundo de los brujos, te das a ti mismo la oportunidad de tener una oportunidad. No estas enganchado al mundo de tu padre, al mundo de ser enterrado tres metros bajo tierra. Intenta mover tu punto de encaje. ¿Como? ¡Intentándolo! Brujería pura.”

“Muévete hacia él, sin entendimiento”

“¡Seguro! Intento es tan solo un índice -de lo más falso, pero completamente utilizable. Tanto como decir ‘Lee Marvin esta asustado.’”

LOS POBRES BEBITOS

Conozco personas todo el tiempo que se mueren por contarme sus historias de abuso sexual. Un tipo me contó que cuando tenia 10 años, su padre agarro su pene y dijo, “¡Esto es para coger!” ¡Eso lo traumatizo durante diez años! Gasto miles en psicoanálisis. ¿Acaso somos tan vulnerables? Estupideces. ¡Hemos rondado durante cinco billones de años! Pero eso lo define a el: el es una “víctima de abuso sexual.” Mierda.

Todos somos unos pobres bebitos.

Don Juan me forzó a examinar cómo me relacionaba con la gente buscando que sintieran pena por mi. Ese era mi “único truco.” Tenemos un truco que aprendemos de pequeños y lo repetimos hasta que morimos. Si somos muy imaginativos, tenemos dos. Prende la televisión y escucha los programas de entrevistas: pobres bebitos a fin de cuentas.

Amamos a Jesús -sangrante, clavado a la cruz. Ese es nuestro símbolo. Nadie esta interesado en el Cristo que resucito y subió al cielo. Queremos ser mártires, perdedores, víctimas; no queremos triunfar. Pobres bebitos, alabando al pobre bebito. Cuando el hombre cayo de rodillas, se convirtió en el imbécil que es hoy día.

CONFESIONES DE UN ADICTO A LA CONCIENCIA

Castaneda ha evitado hace mucho las plantas psicotropicas, aun así eran una parte enorme de su iniciación al mundo del nagual. Le pregunté de que se trataba eso.

“Siendo varón, yo era muy rígido -mi punto de encaje era inamovible. A don Juan se le estaba acabando el tiempo, así que tomo medidas desesperadas.”

“¿Es por eso que te dio drogas? ¿Para dislocar tu punto de encaje?” Él asintió “Pero con las drogas, no hay control; se mueve en un caos total” “¿Eso significa que llegó el momento en que fuiste capaz de desplazar tu punto de encaje y ensoñar sin el uso de drogas?”

“¡Desde luego! Eso era el hacer de don Juan. Veras, Juan Matus no daba un carajo por ‘Carlos Castaneda’. Estaba interesado es ese otro ser, el cuerpo energético - lo que los brujos llaman ‘el Doble’. Eso es lo que él quería despertar. Tú usas tu doble para ensoñar, para navegar dentro de la segunda atención. Eso es lo que te empuja a la libertad. ‘Confío en que el Doble cumpla su deber,’ decía ‘No haré nada por él -para ayudarlo a despertar.’ Me dan escalofríos. Esas gentes eran algo serio. No morían llorando por sus mamitas, llorando por teta.”

Estábamos en un pequeño café en medio del Aeropuerto de Santa Mónica. Fui hacia el brillante baño a mojarme la cara y a asimilarlo todo. Mire al espejo y pense en el Doble. Recordé algo que don Juan le dijo a Castaneda en El Arte de Ensoñar “Tu pasión,” le decía, “es saltar sin capricho o premeditación a cortar las cadenas de alguien mas” De regreso, formule una pregunta.

“¿Cómo fué aquello -quiero decir, la primera vez que desplazaste tu punto de encaje sin drogas?”

Hizo una pausa, luego movió su cabeza de lado a lado.

“¡Lee Marvin estaba muy asustado!”

Se río “Una vez que empiezas a romper las barreras de la percepción normal, histórica, crees que estas loco. Necesitas al nagual entonces, simplemente para reír. Él se lleva tus temores con la risa.”

LA SERPIENTE EMPLUMADA

"Los vi partir -a don Juan y su grupo, toda una parvada de brujos. Se fueron a un lugar libre de sentimientos humanos y de la compulsiva adoración al hombre. Ellos ardieron desde dentro. Hicieron un movimiento al partir, lo llaman la “serpiente emplumada.” Se convirtieron en energía; hasta sus zapatos. Hicieron una ultima vuelta, un pase, para ver este exquisito mundo por ultima vez. Me dan escalofríos -me estremezco. Una ultima vuelta... solo para mis ojos.

Pude haberme ido con el. Cuando don Juan se fue dijo “Requiero de todas mis agallas para irme. Necesito todo mi coraje, toda mi esperanza -sin expectativas. Para quedarte atrás, necesitaras toda tu esperanza y todo tu coraje.” Hice un hermoso salto hacia el abismo y desperté en mi oficina, cerca de Tiny Naylors. Interrumpí el flujo de continuidad psicológica: Lo que sea que haya despertado en esa oficina no podía ser el “yo” que yo conocía linearmente. Es por eso que soy el nagual. El nagual es una no-entidad - no una persona. En el lugar del ego hay otra cosa, algo muy viejo. Algo observante, desapegado -e infinitamente menos comprometido con el Ser. Un hombre con ego es guiado por deseos psicológicos. El nagual no tiene ninguno. Recibe órdenes de alguna fuente inefable que no puede ser discutida. Ese es el entendimiento final: el nagual al final, se convierte en un cuento, en una historia. No puede ser ofendido, celoso, posesivo -no puede ser nada. Pero puede contar cuentos de celos y pasión.

Lo único a lo que teme el nagual es a la “tristeza ontológica.” No nostalgia por los buenos viejos tiempos -eso es egomania. La tristeza ontológica es algo diferente. Existe una fuerza perenne que existe en el universo, como la gravedad, y el nagual la siente. No es un estado psicológico. Es una confluencia de fuerzas que se unen para apalear a este pobre microbio que ha conquistado su ego. Se la siente cuando los lazos ya no existen. La ves venir, y luego la sientes arriba de ti.

LA SOLEDAD DEL LEJANO REPLICANTE

A él le encantaban las películas, hace 10,000 años. Antes cuando daban funciones de toda la noche en el Vista en Hollywood, antes cuando estaba aprendiendo el criterio para estar muerto. El ya no va mas, pero las brujas todavía asisten. Es una distracción de sus alocadas, épicas actividades -algo así como el sexo seguro del ensueño. Pero no en realidad.

“Sabes, hay una escena en Blade Runner que realmente nos llegó. El escritor no sabe lo que dice, pero le da a algo. El replicante esta hablando al final: ‘Mis ojos han visto cosas inconcebibles' El esta hablando de las constelaciones - ‘He visto naves de combate sobre Orion’ - La única falla para nosotros es que el escritor no ha visto nada de eso. Entonces el discurso se vuelve hermoso. La lluvia cae y el replicante dice, “Todos estos momentos se perderán en el tiempo . . . como lagrimas en la lluvia” “Esta es una pregunta muy seria para nosotros. Podrán ser tan sólo lagrimas en la lluvia -si, pero usted hace lo mejor, señor. Usted hace lo mejor y si lo mejor de usted mismo no es suficiente entonces al carajo. Si lo mejor de usted mismo no es suficiente al carajo con Dios mismo.”

UN PIE DE NOTA PARA FEMINISTAS

"Verás, el universo verdaderamente es femenino; el varón es consentido porque el es único. Carlos nos guía no en lo que hacemos en el mundo, sino en el ensueño. “Don Juan tenia esta horrible frase. Él solía decir que las mujeres eran ‘coños rajados’ - pero él no estaba siendo despectivo en absoluto. Es precisamente porque estamos “rajadas” que tenemos la facilidad para ensoñar. Los varones son completamente rígidos. Pero las mujeres no tienen sobriedad, estructura ni contexto; en la brujería, eso es lo que el hombre provee. Las feministas se ponen furiosas cuando les digo que las mujeres son inherentemente complacientes, ¡pero es cierto! Eso es debido a que recibimos el conocimiento directamente. No tenemos que hablar incesantemente acerca de el - ese es el proceso del varón.

“¿Sabes lo que es el nagual? ¿Qué es el mito del nagual? Que hay ilimitadas posibilidades para todos nosotros de ser algo más de lo que estamos destinados a ser. No tienes que seguir la ruta de tus padres.

SÓLO PARA TUS OJOS

Justo después de colgar, el teléfono sonó otra vez. Carol Tiggs me llamaba para cancelar. Esperaba sentir alivio pero era decepcionante.

Había hablado con personas que la habían visto dar pláticas en Maui y Arizona. Decían que era magnifica, que trabajaba la sala como un profesional: que hacia un malvado Elvis. “Siento que no podamos vernos,” me dijo. Al menos sonaba genuina “Tenia ganas de hacerlo.”

“Esta bien. Te alcanzo en una de tus lecturas.”

“Oh, no creo que vaya a hacer eso de nuevo en un tiempo.” Hubo una pausa. “Tengo algo para ti.”

“¿Son los relámpagos saliendo de tus pechos?”

Ella dudó por un instante luego rompió en carcajadas. “Algo mucho más dramático.” Sentí un golpe en la boca del estomago. “Sabes, siempre dicen que la gente tiene esta separación entre mente y cuerpo - este desequilibrio, este ‘problema mente-cuerpo.’ Pero la dicotomía real es entre el cuerpo físico y el cuerpo energético. Morimos sin haber jamas despertado a ese Doble mágico, y nos odia por ello. Nos odia tanto que eventualmente nos mata, ese es todo el ‘secreto’ de la brujería: acceder al Doble para el vuelo abstracto. Los brujos saltan al vacío de la percepción pura con su cuerpo energético.”

Otra pausa. Me pregunté si eso era todo lo que iba a decir. Estuve a punto de hablar pero algo detuvo mis palabras en espera. “Hay una canción que don Juan pensaba que era hermosa - decía que el letrista casi da en el blanco. Don Juan sustituyó una palabra para hacerla perfecta. Puso libertad donde el compositor había escrito amor.” Entonces la fantasmal recitación comenzó.

Sólo vives dos veces

O así lo parece.

Una vida para ti mismo

Y una para tus sueños.

Vas a la deriva cruzando los años

Y la vida parece insípida.

Hasta que un sueño aparece

Y libertad es su nombre

Y libertad es un extraño

Que te dice ven

No pienses en el peligro

O el extraño se irá.

Este sueño es para ti

Así que paga el precio

Haz que un sueño se vuelva verdad...*

*De "Sólo Se Vive Dos Veces" escrita por John Barry y Leslie Bricusse.



Ella se quedó callada por un momento.

Luego dijo “Dulces sueños,” parodiando la risa aguda de una bruja y colgó.

LA COMEZÓN DEL NAGUAL

Mientras los días se volvían mas helados era fácil arrepentirse -de todo, hasta del Prozac. ¿Que tal si resulta que Castaneda no esta inventando nada? Si eso es verdad, entonces uno esta en muy mal sitio.

Nos encontramos por última vez en un día frío en la playa cerca del embarcadero. Él dijo que no podía quedarse mucho. Se disculpaba por que no pude ver a Carol Tiggs. Será en otra ocasión. Me sentía un pobre bebito - Maldición, sólo quiero que me quieran. Estaba asustado como Lee Marvin; era Rutger Hauer con un trasto de metal; un chillante Jesús de la Milla Milagrosa. Y Jesús miraba hacia abajo a toda la gente y decía: Estoy tan aburrido. Nos sentamos en una de las bancas cerca de un acantilado. Yo quería retenerlo, solo por un momento. “Cuéntame de la última vez que sentiste nostalgia.”

Me contestó sin vacilar.

“Cuando tuve que decirle adiós a mi abuelo. Él había muerto ya hacia mucho. Don Juan me dijo que era hora de decirle adiós: Yo me estaba preparando para un largo viaje, sin regreso. Tienes que decir adiós, me dijo, porque nunca vas a regresar. Invoqué a mi abuelo frente a mí - lo vi en perfecto detalle. Una visión total de él. Tenia ‘ojos danzantes.’ Don Juan dijo, ‘Di adiós para siempre.’ ¡Oh, la angustia! Era hora de soltar la bandera, y lo hice. Mi abuelo se convirtió en una historia. Lo he contado miles de veces.”

Caminamos hacia su auto.

“Siento un cosquilleo en el plexo solar - muy emocionante. Recuerdo que don Juan solía sentir eso, pero yo no entendía lo que significaba. Significa que pronto será tiempo de partir.” Se estremeció de deleite. “¡Que exquisito!” Mientras se alejaba manejando, me gritó por la ventanilla: ¡Adiós, ilustre caballero!

LAS LUCES SE APAGAN

Supe de una conferencia en San Francisco. Había terminado de escribir acerca de ellos pero decidí manejar hasta allá. Para poner un corcho encima, para decirlo de algún modo.

El auditorio estaba en un parque industrial en Silicon Valley. Su avión estaba retrasado; cuando entro a la sala, el salón estaba lleno. Habló elocuentemente durante tres horas sin descanso. Contestó preguntas con tentaciones, provocaciones y paradas. Nadie se movió.

Al final habló acerca de aniquilar el ego. “Don Juan tenia una metáfora: ‘Están apagando las luces, los músicos están empacando sus instrumentos. Ya no hay tiempo para bailar: es tiempo para morir.’ Juan Matus decía que había tiempo ilimitado, y nada de tiempo -la contradicción de la brujería. ¡Vívela! Vívela espléndidamente.” Un joven se levantó de entre la audiencia.

“¿Pero cómo podemos hacer esto sin alguien como don Juan? ¿Cómo podemos hacerlo sin unirnos?”

“Nadie se nos ‘une.’ No hay gurús. Ustedes no necesitan a don Juan,” dijo él enfáticamente. “Yo lo necesite a él para podérselo explicar a ustedes. Si quieren libertad, necesitan decisión. Necesitamos masa en el mundo; no queremos ser masturbadores. Si ustedes recapitulan, reunirán la energía -nosotros los hallaremos. Pero necesitan mucha energía. Y para eso, tienen que reventarse los testículos. Así que, suspendan su juicio y tomen la opción. Háganlo.

“Don Juan solía decir, ‘Uno de nosotros es un imbécil. Y no soy yo.’” Hizo una pequeña pausa. “Eso es lo que vine a decirles hoy.” Todos estallaron en risas y se levantaron en un aplauso mientras Castaneda se iba por la puerta trasera.

QUERÍA ALCANZARLO, GRITANDO ¡Por favor quiéreme! Eso hubiera estado bien para una carcajada, como fuera. Pero había olvidado mi trasto de metal.

Camine por la orilla de la banqueta encharcada en la oscuridad. Un ligero viento esparció las quebradizas hojas en su orilla. Una de nuestras conversaciones vino a mí -había estado hablando acerca del amor. Escuché su voz y me imagine a mi mismo en el ultimo furgón, volteando lentamente para encarar las palabras mientras avanzaban ... “Me enamore cuando tenia nueve años. En verdad, encontré a mi otro ser. En verdad. Pero no estaba predestinado. Don Juan me dijo que yo hubiera sido estático, inmóvil. Mi destino era dinámico. Un día, el amor de mi vida -¡ esta niña de nueve años! - se mudó. Mi abuela dijo, ‘¡No seas cobarde! ¡Ve tras ella! Yo amaba a mi abuela pero nunca se lo dije, porque ella me avergonzaba - tenia un problema de habla. Ella me llamaba ‘afor’ en vez de ‘amor.’ En realidad sólo era un acento extranjero, pero yo era muy joven. Yo no lo sabia. Mi abuela puso un montón de monedas en mi mano. ‘¡Ve por ella! ¡La esconderemos y yo la voy a criar. Tomé el dinero y empece a irme. Justo en ese momento el amante de mi abuela le susurró algo al oído. Ella volteó hacia mi con una mirada vacía. ‘Afor,’ me dijo, ‘Afor, mi precioso querido. . . ‘ y ella tomó de vuelta el dinero. ‘Lo siento pero se nos ha acabado el tiempo.’ Y me olvide de ello - tuvo que ser don Juan el que me lo recordara, años después.

“Me persigue. Cuando siento la comezón -y el reloj dice cuarto para las doce - ¡Me dan escalofríos! ¡Me estremezco, hasta el día de hoy¡”

‘Afor . . . querido. Se nos ha acabado el tiempo.’

Derechos Reservados Marzo 1994 Details Magazine

Traducción: Alfonso Estudillo R.

8/6/11

Sólo se vive dos veces (II)

"A los setenta y cinco, aún estamos en búsqueda de “amor” y “compañía.” Mi abuelo solía despertar a media noche llorando. “¿Tu crees que ella me quiere?” Sus últimas palabras fueron, “¡Aquí voy nena, aquí voy!” Tuvo un gran orgasmo y murió. Por años pensé que esa era la cosa más grandiosa - magnífica. Entonces Don Juan dijo, “Tu abuelo murió como un cerdo. Su vida y muerte no tuvieron ningún significado.”

Don Juan decía que la muerte no puede ser tranquilizadora - sólo el triunfo puede serlo. Le pregunte que quería decir con triunfo y él dijo libertad: cuando atraviesas el velo y tomas la fuerza de tu vida contigo. “¡Pero aún hay tanto que quiero hacer!” Él decía, “Quieres decir que hay aun tantas mujeres que te quieres coger.” Él tenia razón. Así de primitivos somos.

El simio tomara en consideración lo desconocido, pero antes de saltar exige saber; ¿Que hay para mí en esto? Somos hombres de negocios, inversionistas, acostumbrados a reducir nuestras perdidas - es un mundo de mercaderes. Si hacemos una “inversión,” queremos garantías. Amamos pero solo si somos amados también. Cuando ya no amamos mas, cortamos la cabeza y la reemplazamos con otra. Nuestro amor es mera histeria. No somos seres afectuosos, somos descorazonados. Yo pense que sabia amar. Don Juan dijo “¿Cómo podrías tu? Nunca te enseñaron que es el amor. Te enseñaron a seducir, a envidiar, a odiar. Tu ni siquiera te amas a ti mismo - de otra manera no expondrías tu cuerpo a tantas barbaridades. Tu no tienes las agallas para querer como un brujo. ¿Podrías amar para siempre, mas allá de la muerte? ¿Sin el más mínimo refuerzo, sin nada a cambio? ¿Podrías amar sin invertir, por las puras de hacerlo? Tu nunca sabrás lo que es amar de esa manera, sin descanso. ¿De verdad quieres morir sin saberlo?

No - no quería. Antes de morir tengo que saber que es amar así. Me enganchó de esa manera. Cuando abrí los ojos, ya estaba rodando cuesta abajo. Sigo rodando.

RECAPITULA TU VIDA

Había bebido demasiadas Coca-Colas y estaba paranoico.

Castaneda decía que el azúcar es un asesino tan efectivo como el sentido común. “No somos criaturas psicológicas’. Nuestras neurosis son resultado de lo que ponemos en nuestras bocas’ estaba seguro de que veía mi cuerpo energético irradiando cola. Me sentí absurdo, derrotado - decidí atascarme esa noche de profiteroles. Tal es la picante vergüenza sabor chocolate del simio.

“Tuve una gran relación amorosa con la Coca. Mi abuelo poseía una pseudo sensualidad. ‘¡Tengo que tener esa mujer! ¡La necesito! ¡La necesito ahora!’ Mi abuelo pensaba que era el pito más ardiente del pueblo. De lo más extravagante. Yo sentía lo mismo - todo iba directamente a mis testículos, pero no era real. Don Juan me dijo ‘A ti te dispara el azúcar. Eres demasiado débil para tener esa clase de energía sexual.’ Demasiado gordo para tener este ‘pito ardiente.’”

Todos fuman en Universal Citywalk. Es extraño, estoy sentado con Carlos Castaneda en esta aproximación arquitectónica clase mediera de Los Ángeles - esta “aglutinación de detalles”, esta “avalancha de glosas” que es una ciudad virtual. No hay gente negra y nada que se semeje a la conciencia acrecentada; nos hemos desplazado de la banda humana a la banda de MCA. Estamos viviendo una versión perversamente suave de una familiar escena sacada de sus libros, aquella donde él se halla abruptamente en un simulacro del mundo cotidiano. “Tu dijiste que si el Dr. X hubiera ‘recapitulado su vida’ él podría haber recuperado algo de energía. ¿Que quisiste decir?” “La recapitulación es la cosa mas importante que hacemos. Para comenzar, haces una lista de todos a los que has conocido. De todos aquellos con los que has hablado o tenido algo que ver.”

“¿De todos?”

“Sí. Avanzas por la lista, cronológicamente, recreando las escenas de intercambio.” “Pero eso podría llevar años.”

“Claro. Una recapitulación completa lleva mucho tiempo. Y entonces comienzas de nuevo. Nunca terminamos con la recapitulación -de esa manera no hay residuos. Veras, no hay ‘descanso.’ Descanso es un concepto de la clase media -la idea de que si trabajas lo suficientemente duro, te has ganado unas vacaciones. Tiempo para ir a pasear en una Land Rover de doble tracción o a pescar a Montaña. Esas son estupideces.”

“Tu recreas la escena...”

“Comienzas con los encuentros sexuales. Miras las sabanas, los muebles, los diálogos. Luego ve hacia la persona, el sentimiento. ¿Que estabas sintiendo? ¡Observa! Inhala la energía que expediste en el intercambio, regresa la que no es tuya.” “Suena casi como psicoanálisis.”

“Tu no analizas, observas. Las filigranas, el detalle -te estas enganchando a ti mismo al intento de los brujos. Es una maniobra, un acto mágico de cientos de años de antigüedad, la clave para restablecer la energía que te liberara para otras cosas.” “Mueves tu cabeza y respiras - ”

“Ve hasta el final de la lista hasta que llegues con mamá y papá. Para entonces estarás consternado; veras patrones de repetición que te darán nauseas. ¿Quien esta patrocinando tus locuras? ¿Quien esta haciendo la agenda? La recapitulación te dará un momento de silencio -te permitirá vaciarte de las premisas y hacer espacio para algo mas. De la recapitulación regresas con cuentos sin fin del Ser, pero ya no estás sangrando.”

TODO LO QUE SIEMPRE QUISO SABER SOBRE ENERGÍA PERO TENIA MIEDO DE PREGUNTAR

"Cuando llegué con don Juan, estaba cogido a muerte; había terminado con mi energía de esa manera. Ya no estoy más en el mundo, no de esa manera; los brujos usan esa clase de energía para volar, o para cambiar. Fornicar es nuestro acto más importante, energéticamente. Verás, hemos dispersado a nuestros mejores generales pero no intentamos llamarlos de vuelta; perdemos por default. Por eso es tan importante recapitular tu vida.

La recapitulación separa nuestro compromiso con el orden social de nuestra fuerza vital. Los dos no son inextricables. Una vez que fui capaz de sustraer el ser social de mi energía nativa, pude ver claramente: yo no era tan “sexy.” En ocasiones hablo con grupos de psiquiatras. Quieren saber acerca del orgasmo. Cuando estas ahí afuera volando en las inmensidades, no das un carajo por la “Gran O.” La mayoría de nosotros somos frígidos; toda esta sensualidad es masturbación mental. Somos “cogidas aburridas” -sin energía al momento de ser concebidos. Ya sea que seamos los primogénitos y los padres no sabían como hacerlo, o los últimos en nacer y ya no tenían interés alguno. Estamos jodidos de cualquier manera. Somos simplemente carne biológica con malos hábitos y sin energía. somos criaturas aburridas, pero en vez de eso decimos, “Estoy tan aburrido.”

Fornicar es mucho mas dañino para la mujer - los hombres son zánganos. El universo es femenino. Las mujeres tienen acceso total, ellas ya están ahí. Es solo que están tan estúpidamente socializadas. Las mujeres son portentosas voladoras; ellas poseen un segundo cerebro, un órgano que pueden usar para un vuelo inimaginable. Ellas usan su útero para soñar. ¿Tenemos que dejar de fornicar? Los hombres preguntan eso a Florinda. Ella les dice “¡Adelante! ¡Metan sus pititos donde quieran¡” ¡Oh, ella es una bruja horrible! Ella es peor con las mujeres -las diosas de fin de semana que pintan sus pezones y van a retiros. Les dice “Si, ustedes están de diosas. ¿Pero que hacen cuando llegan a casa? ¡Se las cogen, como esclavas! ¡Los hombres dejan gusanos luminosos en sus úteros!” ¡Una bruja verdaderamente terrible!

LA RUTA DEL COYOTE

Florinda Donner Grau no toma prisioneros. Ella es de complexión pequeña, encantadora, y agresiva -como un jockey con nervio.

Cuando Donner Grau se encontró con don Juan y su circulo, ella penso que eran empleados de circo desempleados que traficaban cosas robadas. ¿Como mas se explicaba el cristal de Baccarat, las exquisitas ropas, la joyería antigua? Se sentía una aventurera alrededor de ellos -por naturaleza ella era engreída, atrevida, vivaz. Para una chica sudamericana, su vida había sido todo un paseo.

“Yo pensaba que era la cosa mas maravillosa que jamas había existido -tan atrevida, tan especial. Corría autos y vestía como hombre. Entonces este viejo indio me dijo que la única cosa especial sobre mi era mi cabello rubio y ojos azules en un país donde esas cosas eran reverenciadas. Quería golpearlo -de hecho, creo que lo hice. Pero el tenia razón, sabes. Esta celebración del ser es totalmente enfermiza. Lo que los brujos hacen es acabar al Ser. Tu debes morir, en ese sentido, para vivir -no vivir para morir -. Don Juan alentó a sus estudiantes a tener un “romance con el conocimiento.” Quería sus mentes lo suficientemente entrenadas para ver a la brujería como un sistema filosófico autentico; en un reverso delicioso distintivo del mundo de los brujos, el trabajo de campo llevo a la academia. El camino a la hora mágica era gracioso en ese sentido. Ella recuerda la primera vez que Castaneda la llevo a México a ver a don Juan. “Fuimos por esta larga, serpenteante ruta -ya sabes, ‘la ruta del coyote.’

“Las personas se interesan intelectualmente, son “atraídas” o lo que sea. Se quedan hasta que se pone muy difícil. La recapitulación es muy incómoda; quieren resultados inmediatos, gratificación instantánea. Para muchos seguidores New Age, es el Juego de las Citas. Envuelven el cuarto, el contacto visual prolongado, furtivo, con parejas potenciales. O tan solo es ir de compras a Montana Avenue. Cuando la cosa se vuelve demasiado cara en términos de lo que tienen que dar de ellos mismos. no quieren seguir. Veras, queremos el mínimo de inversión con el maxino de ganancia. Nadie esta realmente interesado en hacer el trabajo”

“Pero estarían interesados, si hubiera alguna clase de prueba de lo que dices-”

“Carlos tiene una buena anécdota. Había una mujer que había conocido por años. Ella lo llamó desde Europa, en muy mal estado. El le dijo ven a México - ya sabes, salta a mi mundo. Ella lo dudó. Entonces ella dijo, ‘Iré -mientras sepa que mis huaraches están esperando del otro lado del río.’ Quería garantías de que caería de pie. Por supuesto que no hay garantías. Todos somos así: Saltaremos, mientras sepamos que nuestros huaraches nos esperan del otro lado.”

“¿Qué pasa si saltas -- lo mejor que puedes - y resulta que era tan solo una alucinación febril?”

“Entonces que tengas una buena fiebre.”

LAS PARTES INTIMAS DE CARLOS CASTANEDA

Este no es un libro para gente.

Eso es lo que alguien que le ha conocido por años dijo sobre El Arte de Ensoñar. De hecho, es la corona del trabajo de Castaneda, un manual de instrucciones para un país sin descubrirse -el delineamiento de las viejas técnicas usadas por los brujos para entrar a la segunda atención. Como sus otros libros, es lucido y desconcertante, sin embargo hay algo cautivador acerca de este. huele como si hubiera sido hecho en otro lado. Tenia curiosidad acerca de como había empezado todo.

“Yo solía tomar notas, con don Juan -miles de notas. Finalmente, el dijo, ‘¿Porque no escribes un libro?’ Le dije que eso era imposible. ‘No soy un escritor.’ ‘Pero podrías escribir un librito de mierda, o no?’ Pense para mi mismo. ¡Si! Podría escribir un librito de mierda. Don Juan lanzo un reto: ‘¿Puedes escribir este libro, sabiendo que puede traer notoriedad? ¿Puedes permanecer impecable? Si te aman o te odian no tiene importancia. ¿Puedes escribir este libro y no rendirte a lo que te salga en el camino?’ Estuve de acuerdo. Lo haría. “Y cosas terribles me salieron en el camino. Pero las pantaletas no me quedaban.”

Le dije que no estaba seguro de su ultimo comentario, y se rió.

“Ese es un viejo chiste. El auto de una mujer se descompone y un hombre lo repara. Ella no trae dinero y le ofrece sus aretes. El le dice que su esposa no le va a creer. Ella le ofrece su reloj pero el le dice que los bandidos se lo robarían. Finalmente, ella se quita las pantaletas para darle. ‘No, por favor,’ dice el. ‘No son de mi talla.’”

EL CRITERIO PARA ESTAR MUERTO

Nunca había estado solo hasta que conocí a Don Juan. El dijo “Déshazte de tus amigos. Ellos nunca te permitirán actuar con independencia -te conocen demasiado bien. Nunca serás capaz de llegar con algo nuevo ..devastador.” Don Juan me dijo que rentara un cuarto, entre mas sórdido mejor. Algo con pisos verdes y cortinas verdes que escurrieran orines y olor de cigarrillos. “Quédate ahí,” me dijo. “Quédate solo hasta que estés muerto.” Le dije que no podría hacerlo. No quería dejar a mis amigos. El dijo “Bueno, entonces no puedo hablar contigo nunca jamas.” Agito la mano despidiéndome, una gran sonrisa. ¡Oh, vaya si me sentí aliviado! Este viejo loco -este indio- me había echado fuera. Todo el asunto se había solucionado tan a la perfección. Entre mas me acercaba a Los Ángeles mas desesperado me sentía. Me di cuenta que iba a casa con -mis “amigos.” ¿Y para que? Para sostener conversaciones sin sentido con aquellos que me conocían tan bien. Para sentarme en el sofá cerca del teléfono a esperar ser invitado a una fiesta. Repetición sin fin. Me fui al cuarto verde y llame a Don Juan “Oiga, no es que vaya a hacerlo -pero dígame, ¿cual es el criterio para estar muerto?” “Cuando ya no te importe mas el estar acompañado o el estar solo. Ese es el criterio para estar muerto.”

Me llevó tres meses el estar muerto. Me subía a las paredes desesperado por que un amigo me visitara. Pero me quedé. Al final, me había desecho de suposiciones; tú no te vuelves loco estando solo. Te vuelves loco estando como estás, eso es seguro. Puedes contar con ello.

ENSAMBLANDO LA CONCIENCIA

Nos dirigimos en su camioneta hacia el barato edificio de departamentos donde Castaneda había ido a morir.

“Podríamos ir a tu viejo cuarto” le dije “y tocar a la puerta. Nada mas para ver que pasa” El dijo que eso seria llevar las cosas demasiado lejos.

“‘¿Que quieres de la vida?’ Eso es lo que Don Juan solía preguntarme. Mi respuesta clásica era ‘Francamente, Don Juan, no lo sé.’ Esa era mi pose de hombre ‘pensativo’ -el intelectual. Don Juan me decía, ‘Esa respuesta podría satisfacer a tu madre, no a mi.’ Veras, no podía pensar -yo estaba en bancarrota. Y el era un indio. ¡Carajo, coño! Dios, tu no sabes lo que eso significa. Yo era cortés, pero yo lo veía por abajo de mi. Un día me pregunto si éramos iguales. Lagrimas brotaron de mis ojos mientras arrojaba mis brazos alrededor de el. ‘¡Por supuesto que somos iguales, don Juan! ¡Como puede decir tal cosa! Gran abrazo; yo estaba prácticamente llorando. ‘¿Lo dices en serio?’ me dijo. ‘¡Si, por Dios!­ Cuando dejé de abrazarlo dijo, ‘No, no somos iguales. Yo soy un guerrero impecable -y tu eres un imbécil. Yo podría resumir toda mi vida en un momento. Tu ni siquiera puedes pensar.”

Nos orillamos y estacionamos el auto debajo de unos arboles. Castaneda miraba el raído edificio con una extraña ebullicencia, asombrado de que aun siguiera ahí. Dijo que debía haber sido demolido hacia ya tiempo -que su perseverancia en el mundo tenia una rara especie de magia. Los niños jugaban con un gigantesco camión de bomberos de plástico. Una mujer vagabunda paso errante como sonámbula.

Él no hizo ningún intento por quitarse. Empezó a hablar sobre lo que significaba “morir en el cuarto verde.” Para cuando dejó ese lugar, Castaneda era finalmente capaz de escuchar sin amarguras las premisas extrañas del viejo indio.

Don Juan le dijo que cuando los brujos ven energía, la forma humana se presenta a si misma como un huevo luminoso. Detrás del huevo- a penas a un brazo de distancia de los hombros -esta el “punto de encaje,” donde fibras incandescentes de conciencia se concentran. La manera en que percibimos el mundo esta determinada por la posición del punto de encaje. El punto de encaje de la humanidad esta fijo en el mismo lugar en cada huevo; tal uniformidad da cuenta de nuestra visión compartida de la realidad de la vida diaria.

(Los brujos llaman a esta arena de conciencia “la primera atención”) Nuestra manera de percibir cambia con el desplazamiento del punto debido a heridas, golpes, drogas o durante el sueño, mientras dormimos. “El Arte de Ensoñar” sirve para desplazar y fijar el punto de encaje en una nueva posición, engendrando la percepción de mundos alternos -completos (“la segunda atención”). Desplazamientos más pequeños del punto dentro del huevo están aun dentro de la banda humana y son causantes de alucinaciones y delirios -- o del mundo encontrado durante los sueños. Movimientos mas grandes del punto de encaje, mas dramáticos, jalan el “cuerpo energético” fuera de la banda humana a dominios inhumanos. Es ahí hacia donde don Juan y su grupo partieron en 1973 cuando “ardieron desde dentro,” llevando a cabo la impensable afirmación de su linaje: el vuelo evolucionario.

Castaneda supo de civilizaciones enteras - un conglomerado de ensoñadores - que se habían desvanecido de la misma manera.

Me contó acerca de un brujo de su linaje que tenia tuberculosis - y que era capaz de desplazar su punto de encaje lejos de la muerte. Ese brujo tenia que permanecer impecable; su enfermedad pendía sobre él como una espada. No podía darse el lujo de un ego - él sabia que era precisamente ahí donde su muerte se plantaba esperándole.

Castaneda volteó hacia mí, sonriendo. “Hey...” Él tenia una extraña mirada efusiva, y yo estaba listo. Por tres semanas me había sumergido dentro de sus libros y su contagiosa presentación de posibilidades. Quizá este era el momento en el cual haría mi pacto con Mescalito. ¿O ya habíamos “cruzado a través de la niebla” sin yo saberlo?

“Hey,” dijo de nuevo, sus ojos brillando claramente. “¿Quieres ir a por una hamburguesa?”


7/6/11

Sólo se vive dos veces (I)

El sentido común mata


"Mi nombre es Carlos Castaneda.

Me gustaría que hicieran algo el día de hoy. Quisiera que suspendieran su juicio. Por favor: no vengan aquí armados con “sentido común” La gente se entera que voy a hablar -como sea se enteran - y vienen a "des" Castaneda. A lastimarme. “Yo he leído sus libros y son infantiles” “Todos sus últimos libros son aburridos" No vengan de esa manera. Es inútil. Hoy quiero pedirles, solo por una hora que se abran a la opción que voy a presentarles. No escuchen como estudiantes universitarios. He hablado con estudiantes universitarios antes: están muertos y son arrogantes. El sentido común y los ideales son lo que nos mata. Nos aferramos a ellos con los dientes, ese es el “simio.”

Así es como Don Juan Matus nos llamaba: simios dementes. Yo no he estado disponible por treinta años. Yo no voy y hablo con la gente. Por un momento, estoy aquí. Un mes, quizá dos...luego desapareceré. No estamos aislados, no en este momento. No podemos ser así. Tenemos una deuda que pagar con aquellos que se tomaron el trabajo de mostrarnos ciertas cosas. Nosotros heredamos este conocimiento; don Juan digo que no ofreciéramos disculpas. Queremos que vean que hay opciones raras, pragmáticas que no están fuera de su alcance. Me envuelve un exótico gozo observando ese vuelo -esoterismo puro. Es solo para mis ojos. No estoy necesitado; no necesito nada. Los necesito como necesito un agujero en la cabeza. Pero soy un viajero. un viajante. Yo navego -ahí afuera. Quisiera que otros tuvieran la posibilidad.

Yo no llevo una vida doble. Vivo esta vida: No hay brecha entre lo que digo y lo que hago. No estoy aquí para tomarles el pelo, o para entretenerlos. De lo que voy a hablar hoy no son opiniones mías - estas son las de don Juan Matus, el indígena mexicano que me mostró este otro mundo. ¡Así que no se ofendan! ­ Juan Matus me presento un sistema funcional respaldado por veintisiete generaciones de brujos. Sin el yo seria un hombre viejo, con un libro bajo el brazo, caminando con los estudiantes por el patio del colegio. Verán, siempre dejamos una puerta de escape; es por eso que no saltamos. “Si todo lo demás falla, puedo dar clases de antropología.” Ya somos perdedores con escenarios de perdedores “Soy el Dr. Castaneda .... y este es mi libro, Las Enseñanzas de Don Juan".


MASA CRITICA

Me reuní con Castaneda y “las brujas” por un periodo de mas de una semana en restaurantes, cuartos de hotel y centros comerciales. Son atractivos y vibrantemente juveniles. Las mujeres visten discretamente con un toque chic casual. No los notarias entre la multitud y ese es el punto. Yo detecte a un neoyorquino afuera del café del Regent Beverly Wilshire. El anuncio de Drambuie parecía particularmente engañoso: “Inevitablemente, no importa que tanto luchemos, de un modo o de otro, un día nos convertimos en nuestros padres. En vez de resistir esta idea, lo invitamos a celebrar este rito de aceptación con un exquisito licor...” Don Juan se reía en su tumba - o fuera de ella, lo que trajo un cumulo de ideas a mi cabeza: ¿Donde se encontraba el? ¿En el mismo lugar del que regreso Carol Tiggs? Si así era, eso significaba que el viejo nagual era capaz de regresar igual? En el Fuego Interior Castaneda escribió que don Juan y su grupo se desvanecieron en algún punto en 1973 -catorce navegantes partieron, a la “segunda atención.” ¿Que es exactamente la segunda atención? Todo me parecía claro cuando leía los libros. Busque en mis notas. Había garabateado “segunda atención = conciencia acrecentada” en el margen de una pagina pero eso no ayudaba. Impaciente, hojee rápidamente a través del Poder del Silencio, El Don del Águila, Viaje a Ixtlan. Aunque había mucho de principio a fin que yo no entendía, las bases habían sido explicadas a fondo coherentemente. ¿Por que no podía yo retener ninguna de ellas en mi cabeza? Estaba reprobando Brujería 101.

Ordene un capuchino y espere. Deje que mi mente divagara. Pense en Donner-Grau y los monos Japoneses. Cuando había hablado con ella por teléfono para arreglar una entrevista, ella había mencionado a Imo. Todos los estudiantes de antropología saben de Imo, el famoso macaco. Un día Imo espontáneamente lavo una papa dulce antes de comerla; en poco tiempo, los macacos de toda la Isla lo imitaron. Los antropólogos podrían llamar a esto comportamiento “cultural”, pero Donner-Grau dijo que era un perfecto ejemplo de masa critica -intersubjetividad mona.

Castaneda apareció. Sonreía ampliamente, estrecho mi mano, y se sentó. Estaba a punto de hablarle de los monos cuando empezó a sollozar. La frente arrugada; todo su cuerpo convulsionado en un lamento. En un instante estaba jadeando como un fanático arrojado del tanque. Su labio inferior mordido, mojado y electrificado. Su brazo desplegado hacia a mi, la mano paralizada y temblando -entonces la abrió como esa flor que florece de noche en la Tiendita de los Horrores, cuando se abría para recibir a las almas.

“¡Por favor!” Declaro un tímida tregua con sus músculos faciales solo para escupir las palabras. El me llego hasta lo mas hondo con su desesperada suplica “!Por favor quiéreme¡” Castaneda sollozaba de nuevo, un descompuesto hidrante borboteando, paso de lo sublime a lo ridículo sin esfuerzo convirtiéndose en una obscena contracción lloriqueante. “Eso es lo que somos: simios con una taza de metal. Tan rutinarios, tan debiles. Masturbatorios. Somos sublimes, pero al simio demente le falta la energía para ver -así que la mente de la bestia prevalece. No podemos agarrar nuestra ventana de oportunidad, nuestro ‘centímetro cubico de suerte.’ ¿Como podríamos? Estamos demasiado ocupados sujetando la mano de mama. Pensando que maravillosos somos, que sensibles, que únicos. No somos únicos. Los escenarios de nuestras vidas han sido ya escritos,” dijo con una amplia y siniestra sonrisa “por otros. Lo sabemos... pero no nos importa. Al carajo, decimos. Somos los máximos cínicos. ¡Coño! ¡Carajo! ¡Así es como vivimos! En un tibio arroyo de estiércol. ¿Que nos han hecho? Eso es lo que Don Juan solía decir. Solía preguntarme ‘¿Como esta la zanahoria?’ ‘¿Que quiere decir?’ ‘La zanahoria que te metieron en el trasero.’ Me sentía terriblemente ofendido; ¡el realmente podía hacer eso conmigo! Ahí es cuando me decía ‘Agradece que no le hayan puesto todavía una agarradera.’

“Pero si tenemos una oportunidad, por que nos quedamos en el arroyo?” “Es muy calientito. No queremos irnos -odiamos decir adiós. Y nos preocupamos -uuu-fa, como nos preocupamos - ¡veintiséis horas al día! ¿Y de que crees que nos preocupamos?” Sonrío de nuevo, como un curioso gato de Cheshire. “¡Sobre mi! ¿Que hay de mi? ¿Que hay en ello para mi? ¿Que me va a pasar a mi? ¡Cuanta egomania! Tan horrendo. ¡Pero fascinante!”

Le dije que sus opiniones parecían un poco rudas, y se rió. “Si,” dijo, en el ridículo tono constipado, autoritario de un académico “Castaneda es un anciano amargado y demente” Sus caricaturas eran divertidisimas, brutalmente precisas. “El simio codicioso alcanza una semilla a través del enrejado y no puede renunciar al control. Hay estudios; nada lo hará soltar esa semilla. La mano seguirá sujetándola aun después de cortarle el brazo -morimos aferrados a la mierda. ¿Pero porque? Es eso todo lo que hay -¿como decía Miss Peggy Lee? Eso no puede ser; Eso es demasiado horrendo. Tenemos que aprender a soltar las cosas. Coleccionamos recuerdos y los metemos en libros, pedazos de los boletos de un show en Broadway de hace diez años. Morimos aferrados a souvenirs. Ser un brujo es tener la energía, la curiosidad y las agallas para soltar, para dar un salto mortal hacia lo desconocido -todo lo que uno necesita es un reacomodo, una redefinicion. Debemos de vernos a nosotros mismos como seres que van a morir.

Una vez que aceptas eso, mundos se abren para ti. Pero para abrazar esta definición, debes de tener agallas de acero".


Es cansado estar con este hombre. Él esta excesivamente, despiadadamente presente - la totalidad de su atención cansa. Él parece responder a mis preguntas con todo lo que tiene; hay una elocuente urgencia liquida en sus palabras, obstinado y final, elegante, y triste. Castaneda dijo que siente al tiempo "avanzando" sobre él. Uno siente su peso, algo de fuera que no puedes identificar, etéreo y aun así indolente, densamente inerte - como un enchufe o una boya, un corcho flotando pesadamente sobre las olas. Caminamos por Boyle Heights. Se detiene a demostrar una posición de artes marciales llamada las piernas de caballo ligeramente flexionado, como arriba de una silla de montar. Así se paraban en Buenos Aires - en mi época. Todo era muy estilizado. Adoptaban las poses de un hombre ya muerto. Mi abuelo se paraba de esta manera. El músculo aquí debajo -apunta a la parte trasera de su muslo, ahí es donde almacenamos la nostalgia. La autocompasión es la cosa más horrenda" "¿Qué quisiste decir con el ‘tiempo avanzando’ sobre ti?” Don Juan tenia una metáfora. Nos paramos en el último furgón, mirando las vías del tiempo alejarse, ‘ahí estoy a los cinco años, allá estoy-’ Tenemos tan solo que voltear hacia el otro lado y dejar que el tiempo avance sobre nosotros. De esa manera, no hay a prioris. Nada se presume: nada se presupone; nada esta perfectamente empacado."

Nos sentamos en una banca de autobús. Al otro lado de la calle un mendigo sostenía un pedazo de cartón hacia los autos. Castaneda miró sobre el hacia el horizonte. “No tengo un trozo del mañana - y ninguno del pasado. El departamento de antropología ya no existe mas para mí. Don Juan solía decir que la primera parte de su vida fue un desperdicio - él estuvo en el limbo. La segunda parte de su vida estaba absorbida en el futuro; la tercera, en el pasado, la nostalgia. Solo la ultima parte de su vida era el ahora. Ahí es donde estoy”.


4/6/11

Soneto III

La mar en medio y tierras he dejado
de cuanto bien, cuitado, yo tenía;
y yéndome alejando cada día,
gentes, costumbres, lenguas he pasado.

Ya de volver estoy desconfiado;
pienso remedios en mi fantasía;
y el que más cierto espero es aquel día
que acabará la vida y el cuidado.

De cualquier mal pudiera socorrerme
con veros yo, señora, o esperallo,
si esperallo pudiera sin perdello;

mas no de veros ya para valerme,
si no es morir, ningún remedio hallo,
y si éste lo es, tampoco podré habello.





Garcilaso de la Vega

2/6/11

"O nos hacemos desdichados y agitados o nos hacemos fuertes y tranquilos. Ambas cosas requieren esfuerzo. Una de estas cosas es, con toda seguridad, inútil. Intentemos la otra, por si acaso."





R

31/5/11

Cerebrando (René y Litus)

- Buenas tardes compañero. Dale un golpe de ojo a este enlace: http://www.portaloaca.com/articulos/politica/931-el-chollo-de-ser-politico-cosas-que-todas-las-personas-deberian-saber.html?sms_ss=facebook&at_xt=4de4071eb592ebdd%2C3
- Nos hace ver qué es lo que nos gobierna en realidad: una especie de empresa deshonesta y desorganizada.
- Interesante, me hago una idea… y aun así, Felipe Caledrón, presidente de Mexico, cobra el doble que Zapatero. Eso en un país donde la Renta per cápita es la tercera parte que en España. Total, que el político bueno es el político muerto. ¿Me he pasado?
- Psss, hay cosas peores con las que pasarse, pienso yo. Y es cierto que, sin duda, los hay que están peor.
- Sí. Eso nos lleva al tema que dejamos pendiente el otro día: ¿qué se puede hacer?
- Acampar en la calle no, desde luego. Más bien, entrar en el sistema y usar el cerebro para mejorarlo… y para variar.
- Se notan claramente tus influencias libert-arias, amigo mio.
- No te lo discuto. Aunque no quiero aparentar convicciones ideológicas. Hay personas que son incapaces de defender ideas que no son las suyas, y no sólo por rechazo sino por pura incapacidad. Yo estoy casi en el otro extremo.
- Hay personas de principios, sin duda. Ya cambiarán si saben lo que les conviene, diría una amiga mía. Ojalá no cambien tanto, diría yo. Y sí, tú eres lo contrario, todo un Marxista. Porque ya sabes lo que dijo Groucho Marx, “esto son mis principios; si no le gustan, tengo otros.”
- Así se habla. Aunque, según una amiga mia, soy un “borrego ignorante que pasa de todo mientras el mundo se viene abajo.”
- No, tú no eres de los que pasan y no creo que seas ignorante. A pesar de que tú y yo no somos iguales, creo que para ambos sirve eso de “barre tu cuarto y espera que los demás hagan lo mismo.”
- Cierto, cierto. Pero hay quien entiende la conciencia social como algo más disperso; nos piden barrer nuestro propio cuarto y el de los otros.
- Que enseñen el suyo primero, que les haré la prueba del algodón. A mi me sorprende que más de una persona me ha dicho que tengo mucha conciencia social. Cosa curiosa, para alguien con tintes misántropos como yo. Mónica, que me conoce mucho mejor, diría más bien algo como “tú amas a la gente, pero no a las personas.”
- Creo que ahí Mónica exageraría. El problema, al menos en mi caso, es que hay muchas personas estúpidas en este mundo.
- Ahí coincidimos sin problemas. El gran problema de la sociedad es la ignorancia. O la estupidez, si lo prefieres.
- Depende de lo amable que uno se sienta. Y es verdad. Aunque precisamente por eso, cuando veo a una persona que está en sus cabales, lo aprecio y agradezco lo máximo posible.
- El problema es que el hecho de que una persona no sea ignorante no te garantiza que sea buena. Podríamos dividir (mal verbo, pero qué le vamos a hacer) a las personas en tres grupos: los buenos, los malos y los tontos. Los malos dominan a los tontos y los buenos, en muchos casos, se hacen el tonto.
- Ya. Es que estoy seguro de que cualquier persona mala es ignorante. Una persona mala puede que sepa, pero no utiliza lo que sabe como debe.
- Muy amigo de Platón tú. Puede que tengas razón: conocimiento no es lo mismo que sabiduría. De la misma forma, educación no es lo mismo que enseñanza.
- Exacto.
- Yo soy de la opinión que cada uno tiene que superar sus propios obstáculos. Una cosa es educar y enseñar, y otra sacar las castañas del fuego. Lo que me pregunto ahora es hasta qué punto son los ignorantes culpables de su propia ignorancia.
- Para eso hay que preguntarse, ¿podría yo o cualquiera haber hecho las cosas en esta vida de otra manera? Y ahí entramos en el tema de la libertad. Un tema angosto. Yo creo que la libertad es una ilusión. Pero como ilusión, hay que disfrutarla.
- Veo que la temática empieza a globalizarse. Confieso que creer en un determinismo absoluto es, paradójicamente, liberador.
- El otro día leí que el sabio es aquel a quien ninguna verdad pertuba.
- Será porque las conoce de antemano.
- O porque el hecho de que sean verdades es suficiente para estar satisfecho. Lo que es, es. O así rezan los libros de autoayuda.
- Los libros de auyoayuda se resumen todos en una sola palabra: actitud. Y autoestima, pero esto depende de aquello.
- Dijo Juan Matus que cambiar simplemente la actitud no sirve de nada. Pero claro, él habla de un cambio en el hombre mucho más profundo que eso. Yo, por lo contrario, creo que la actitud es una herramienta humana con poder.
- Lo es. Y, ¿en qué consistiría ese cambio más profundo?
- En olvidarnos de nosotros mismos en todos los sentidos posibles.
- Eso lo podría haber dicho también Siddharta Gautama, por ejemplo.
- Sí, quizás Siddharta esté más cerca de lo que he dicho. Matus diría más bien que consiste en olvidarse de uno mismo, sí, pero luchando interiormente hasta conseguirlo.
- Ya sé que tú no eres portavoz de Matus, pero haré la pregunta de todas formas: si luchas contra ti, ¿quién eres tú, el que lucha, o aquel contra el que luchas?
- Tú eres aquel que lucha. Y no me refiero al tipo de lucha interna que todos tenemos, juzgándonos buenos o malos, justos o injustos, importantes o prescindibles, etc. Aquel que lucha no lucha por cambir nada. Simplemente por superarlo y luego, olvidarlo. Podría decirse que es el yo personal.
- ¿Podría decirse también “el yo potencial”?
- Según Matus, sí. Y también el yo esencial. Pero eso sería afirmar que sólo somos el que lucha, porque el otro no debe existir. Y yo aún no estoy seguro de si aquel contra el que se lucha es también nosotros, o simplemente una fachada superficial.
- Ya veo.
- Lo que está claro es que, sea una fachada o no, en este mundo nos ha tocado vivir con ella. Así que es mejor usarla y pulirla, en mi opinión. La vida es corta y no es producente considerar una enemiga esta estructura que hemos construido durante años. A menos, dice Matus, que sigamos el “camino del guerraro” y nos preparemos para una constante lucha “a vida o muerte” con nosotros mismos. Yo, de momento, me abstengo.
- Sin rechazar del todo a Matus, Buda o Chopra, que viene a decir lo mismo también, me parece mejor esto que dices ahora. Esto enlaza con lo que decíamos el otro día sobre Jesús. Me preguntabas si Jesús era un hombre. Yo venía a responderte que sí era un hombre... nada menos.
- Matus dijo, “un guerrero es sólo un hombre; un hombre humilde. Dejémoslo en que todo se reduce a ser lo más humano posible y dejemos de darle vueltas.
- Estoy de acuerdo, aunque el término “humano” se suele utilizar como excusa para muchos males. Como si ser humano significara sólo tener derecho a equivocarse.
- Sí, como si significara debilidad. Ese es el concepto más extendido, sí. Matus se reía de Castaneda cuando éste se quejaba diciendo “pero don Juan, yo soy sólo un hombre.”
- Curiosamente, no hay nada más alejado de la humildad que el complejo de inferioridad.
- Exacto, ahí iba. Cuando Matus se burlaba de eso, preguntaba “¿es que acaso sabes tú lo que es un hombre?” Me pregunto cómo casa todo esto con eso de que somos “hijos de Dios.”
- Pues creo que casa perfectamente, desde mi punto de vista. ¿Qué incoherencia ves?
- Ahora que lo pienso, ninguna. Si Dios no es humilde, que venga Él mismo y lo vea.
- Por supuesto que lo es. A no ser que te creas ciertas ideas de Dios que la sociedad cristiana en la que vivimos nos inculca desde pequeños.
- Yo creo que a estas alturas ya me las he descreído todas. En el fondo, la verdadera humildad es la característica más impersonal que podemos tener. Conoce lo bueno y lo malo de nosotros por igual, sin hacer más énfasis en esto o aquello.
- Ya sé que no te pareces mucho a un cura, pero te confieso que esta mañana tuve (sin motivo aparente) el arranque ateo más feroz que, tal vez, he tenido en mi vida.
- Vaya por Dios. Ah no, que por Dios no… ¿y eso?
- Pues ya te digo que no hay motivo aparente. Ni estaba deprimido ni nada por el estilo. De hecho, fue en ese momento en que uno está entre el sueño y la vigilia, justo antes de despertar del todo. Me puse a pensar en la muerte y empecé a sentir (más que a pensar) que no hay nada más allá de ella. ¿Por qué? Suelo tener pensamientos negativos casi incontrolables justo antes de levantarme todas las mañanas. No sé si eso tendrá algo de patológico, pero suelen tener que ver con el pasado o la economía.
- Cosas del furo interno. Me parece bien explorar ciertos terrenos más allá de lo acostumbrado de vez en cuando, a propósito o no. A mi me pasa igual por las mañanas, con más frecuencia de lo aconsejable. Pero, ¿acaso no me dijiste una vez que las mañanas son el momento del día en que te encuentras mejor?
- Así es. Ya te digo que eso suele ocurrir durante la fase más ligera del sueño. Una vez que estoy totalmente despirto y despejado, la cosa cambia y me encuentro en el momento más creativo y dimámico del día.
- Pues ahí no coincidimos, amigo. A mi esos pensamientos me persiguen toda la mañana, y sólo llegada la noche se han esfumado del todo. Eso en un día normal, claro. En un mal día, a veces no hay escapatoria hasta el momento de dormirse.
- Y tus sueños suelen ser agradables o eres propenso a las pesadillas?
- Casi siempre agradables, y las pesadillas las olvido pronto. Pero precisamente por eso, despertarme puede ser un fastidio a veces. Y no por las historias en sí, sino por ese estado de paz tan particular que tiene el sueño, independientemente de lo soñado.
- Ya imagino. Yo casi nunca recuerdo lo que sueño, pero cuando lo hago, no suelen ser más que versiones ligeramente alteradas de lo cotidiano. Hechos vividos algo deformados por el subconsciente.
- Mis sueños rozan lo extrañísimo a veces. En tu caso, quizás por ser más o menos normales es que no los recuerdas. O eso, o que sólo recuerdes los normales y los extraños los olvides…
- Me inclino más por lo primero. Nada que ver con un amigo de toda la vida que tenía la costumbre (inconsciente, claro) de soñar con helicópteros, situaciones propias de una película de Bruce Willis, y conmigo muerto.
- Inquietante. Yo aún sueño a veces con personas de mi infancia de vez en cuando. Lo que quiere decir, por extensión, que yo seguramente sigo apareciendo en los sueños de más de uno.