13/3/12

"Me atacas, me muerdes, me destrozas y me arrancas la piel sin saber yo por qué. Sin embargo, no me lo tomo a mal, la verdad es que yo soy la que está más a mano. Volverás a herirme con intensa ansiedad, pero mis heridas curan y yo vuelvo a crecer..."

Uña del corazón

el cadáver


Esta postura es sin duda el más eficaz sistema que se haya conce­bido jamás para que las personas sumamente tensas puedan aprender por sí mismas a relajarse. Quienes dominen este método obtendrán rápido acceso a un estado de relajación más profunda incluso que el sueño; un estado de relajación que mucha gente no experimenta nunca hasta el momento de la muerte.
Retírese a una habitación donde no vaya a ser molestado durante un mínimo de media hora. Lo ideal sería una habitación silenciosa, bien ventilada, con una temperatura suficiente y más bien oscura. En la oficina, limítese a correr las cortinas, cerrar la puerta y decirle a su secretaria o a sus colegas que no desea ser molestado durante un rato. En casa, asegúrese de que no va a ser interrumpido por niños, anima­les domésticos ni llamadas telefónicas. En un hotel, pídale al telefo­nista que no le pase ninguna llamada hasta nuevo aviso.
Quítese los zapatos, la corbata, el reloj, el cinturón, las joyas y cualquier otra cosa que oprima el cuerpo. Tiéndase de espaldas en el suelo o sobre una alfombra (las camas y los sofás son demasiado blan­dos). Las piernas deben estar ligeramente separadas, y los brazos suel­tos a los lados. En caso necesario, puede cubrirse con una manta li­gera para no coger frío. Extienda cuidadosamente el cuello de forma que la cabeza descanse cómodamente sin contraer los músculos. Si hace falta, ponga un cojín pequeño o una toalla enrollada debajo de la nuca, para evitar que el cuello se contraiga. Respire lenta y profun­damente desde el abdomen, pero con el mínimo esfuerzo consciente: no se trata de un ejercicio respiratorio, conque no hace falta que cuente, retenga o sincronice las respiraciones. Procure, sin embargo, que la exhalación sea más o menos el doble de larga que la inspira­ción, y respire únicamente por la nariz. Cierre los ojos y concentre su atención en las subidas y bajadas del abdomen.
Cuando la postura le resulte cómoda y su respiración se haya vuelto pausada y natural, estará preparado para empezar a aflojar todos esos músculos tensos. Comience concentrando la atención en los músculos y articulaciones de los pies, y en seguida proceda a ablan­darlos y relajarlos mentalmente. Se trata más de «dejarse ir» que de «hacer» nada. Desplace gradualmente la atención hacia los tobillos y las pantorrillas, y luego a los muslos, caderas y abdomen, «obser­vando» mentalmente cómo los diversos músculos se ablandan y se sua­vizan. Continúe subiendo hacia el pecho, la garganta y, por fin, la cara. Le sorprenderá descubrir cuántos músculos hay en la cara y cuán tensos están. Deje que le cuelgue ligeramente la mandíbula infe­rior, pero sin separar los labios. Sienta cómo se ablandan y se «derri­ten» los diminutos músculos de las mejillas y alrededor de los ojos a medida que los va relajando. A continuación, empiece por los dedos de las manos y vaya subiendo por brazos y hombros hasta llegar otra vez al cuello y la cara, que merecen una segunda pasada debido a la tensión crónica que padecen.
La primera vez que lo intente, es posible que no alcance los resul­tados apetecidos. Repita el proceso tantas veces como haga falta en cada sesión hasta conseguir la relajación total del cuerpo. La relaja­ción de los músculos permite que los vasos sanguíneos se dilaten, lo cual posibilita el acceso de un abundante suministro de sangre oxige­nada que calienta los músculos y hace que los note más pesados. Cuando vaya acercándose a esta fase de la relajación, es de la mayor importancia que permanezca absolutamente quieto, pues el menor movi­miento físico tensa al menos varios músculos, y esta tensión se ex­tiende rápidamente por todo el organismo como una involuntaria reacción en cadena. Una vez le haya «cogido el tranquillo» a este ejer­cicio, generalmente le bastará con 20 o 30 minutos para alcanzar el estado de relajación total.
Pase lo que pase, no abandone la postura del Cadáver de un salto brusco para atender el teléfono o una llamada a la puerta. Esta brusca tensión de un organismo completamente relajado no sólo contrarresta por completo los beneficios terapéuticos del ejercicio, sino que in­cluso puede resultar nociva para el corazón. Cuando esté preparado para «volver a la vida», comience agitando rítmicamente los dedos de pies y manos, luego accionando las muñecas y los tobillos y luego fle­xionando los principales músculos de brazos y piernas. Estire el rostro y la garganta, contraiga la cara en una mueca, estírela de nuevo. Sién­tese y respire hondo unas cuantas veces. Levántese poco a poco. En este momento, debería sentirse tan descansado como tras una siesta de un par de horas, tan elástico y flexible como un gato, tan calmado como una tortuga.

12/3/12

auxilio

Agrego a mi vida sin solemnidad, en la que cada quiebro de la cotidianeidad se hace a posta, siendo no otra cosa que más plan, otro olvido más, y con un breve gesto de rechazo me avento de vez en cuando dejando escapar al aire el miserable subproducto de mi pensamiento.
Y todo por no saber comprender el por qué no poder controlarlo todo ni abarcar tanta variedad inconcebible tan prolija en ceros. El resultado es la catarsis por el camino recto, un reinicio en toda regla, un formateo de raíz que anula todo hecho pasado.
Ni el licor más agresivo puede con este método sulfúrico.
Así actúa en mi frustración la individualidad desfragmentada en pequeños, efímeros y aleatorios proyectos de ceniza que no abarcan sustancia ni pregonan querencias. Lo llamo desperdicio del don. Y mira que hace tiempo que con gusto saboreo esta extraña agilidad del alma que me embarga y con satisfecho goce alzo mi cuello de gallo y me felicito en la brevedad de la aportación, y hasta eso, hasta a eso me acostumbro.
Y a lo mejor puede que dure dos o tres jornadas; a lo peor se convierte en la misma obra aciaga con que el paso de un día que parece el mismo me prohibe caer en aburrimientos y que me alienta a revisar mis concepciones para poder ver lo que antes no era capaz... y me olí que aquello que sucedió sin apenas percatarme, [ocurrió de noche cuando dormía, en la playa de las musas de velos de espumas] y que creía que era irreversible no era al fin y al cabo sino la adición de un tropiezo y otro en el mismo bache de lo perentorio, en el errar constante en mis relaciones con lo ajeno... pero próximo.
Todo esto mismo, lo sé [solo estás, solo estás], se repite indefinidamente en otras mentes pero persiste el peso de lo único. Con lógica frustración me recreo en una sola afirmación, que por instantes me parece tan coherente como este muro contra el que ya me golpeo, para encontrar un consuelo:
la existencia me es incolora, la esperanza es un órgano cubierto de un tejido frágil sujeto a la oxidación de cada cual, y su intensidad la mido a latidos por segundo. Muerto el músculo, muerta la ilusión. Mi esperanza suele callarse a menudo extrañada porque escucha un eco helado proveniente de lo más profundo de una caverna. Retumba en la capilla de mis tímpanos, es el grito desgarrador de un explorador moribundo. Ese loco no soy yo, es una arritmia del mundo que yo también noto.

kristoffer beltz

Síndrome d'Estocolm anunciat



Conscient d'estar obrint sarna
desdenys amb l'IVA inclòs
perdo l'enginy, comptant cabòries
mentre els budells remuguen de fred
ara o mai, no puc perdre el tren
el temps se'm cau al cim, el cap em bull
conscient que sóc un fillol d'hospicis
de manicomis i d'hospitals
sense delit m'he vist a part
contra un mur glaçat
enterbolit per tots costats
omplint els vèrtex, claudicant enters
com híbrids fornicant les pells
qui sap si algú t'haurà vist malalt d'ençà
que treus esputs humits amb sang
humits amb fongs i fetge
entre vitrines clos, dins l'hort dels desmais
lliscant pels vicis, fent un cop d'ull
lliscant per criptes foll
somicant, somicant...
per mig d'orins dividits d'odi
risc amb ois, sí o sí o no?
Somicant, somicant...
Et pots estalviar el cel
no pots cridar doncs et sents ben flac avui
ja no et un llosc xiprer de pas
ets un gandul en penombres
amb un epitafi en blanc
on hi ha un escrit que et dóna un bon remei
i et diu: "no tinguis fills
no tinguis fills en va".

11/3/12

Hay ciertos sonidos que han acompañado la vida de todos. Unos discretos, otros llamativos, otros desapercibidos por lo general. Me viene a la mente uno de los sonidos que se oyen, especialmente en una casa: el de un manojo de llaves agitándose. Ese sonido, casi por encima de todos los demás, tiene la capacidad de escucharse por toda la casa cuando alguien coge unas llaves: para salir, para entrar, al sacarlas del bolsillo, al dejarlas en la mesa, etc. Ese tono agudo, ese timbre metálico y ligeramente resonante que nos ha acompañado toda la vida y nos seguirá acompañando. Al menos hasta que las llaves electrónicas empiecen a ser lo habitual.

Shbag & Plad-Ur

Shbag: Llaman gallegos a todos los españoles, pero no solo los chilenos. Los chistes de gallegos (refiriéndose a españoles en general) están extendidos por toda Latinoamérica. En cuanto a los gallegos, me caen bien, pero supongo que para muchos es complicado tratar con alguien que contesta con una pregunta (insisto, si el estereotipo es cierto).

Plad-Ur: En los estereotipos suele haber algo de cierto.

Shbag: Sin duda. Se refieren a una realidad histórica y a grandes rasgos. En ese sentido, son ciertos. Pero no hay que olvidar que lo histórico es histórico y el tiempo pasa. Por ejemplo, los mexicanos piensan que los españoles no paramos de decir "jolines". Esa palabra dejó de usarse en España de manera generalizada hará unos 20 años.

Plad-Ur: Pues sí, y más vale no decirla hoy en día. Supongo que ni siquiera la globalización consigue borrar las distancias.

Shbag: La globalización es económica: la globalización del capitalismo. La globalización de la cultura está lejos de lograrse plenamente.

Plad-Ur: Ni internet ni la TV consiguen esa hazaña. En tv nos cuentan lo que quieren, y en internet buscamos solo lo que queremos.

Shbag: La tele es inútil en ese aspecto. Yo suelo decir que, en la tele, todo es mentira. Internet es la nueva biblioteca de Alejandría y, por tanto, es un buen medio para lograr la globalización de la cultura bien entendida, pero también es cierto que en Internet hay mucho grano, pero mucha más paja; en el sentido que quieras lo de paja.

Plad-Ur: Sí, porque el problema no son los medios, sino lo que hacemos con ellos. Y eso a un ser humano donde mejor se le enseña es en su propia casa. Va a tener razón Ojodoro cuando dice que todo empieza en la familia. Es la raíz de la civilización humana.

Shbag: A muchos les puede parecer una idea trasnochada la defensa de la familia, pero es cierto. La organización de tipo tribal nunca me ha parecido mala. Lo que pasa es que, hoy por hoy, habría que definir la palabra "familia" (como otras muchas palabras) para saber de qué estamos hablando.

Plad-Ur: Me refiero al árbol genealógico de cada uno.

Shbag: Yo le decía a mi mujer el otro día, en tono de broma, después de escuchar historias de las familias de los amigos de mi sobrina, que la generación actual ha doblado las familias de la nuestra. Antes teníamos dos padres, cuatro abuelos, ocho bisabuelos, etc. Ahora tienen cuatro padres, ocho abuelos… porque tienen un padre, su pareja, una madre y su pareja. Y así sucesivamente.

Plad-Ur: Sí, la relación entre las distintas parejas es la que en principio marca el árbol genealógico, incluso sin haber parentesco.

Shbag: Habría que ser un tanto estrictos en ese aspecto a la hora de hablar de familias, porque si no, no hay quien se entere.

Plad-Ur: Eso me recuerda a Freud. El tema de la familia, de la infancia, ya empezaba a estar claro por entonces. Lástima que Freud creyera poder curar a otro ser humano solo mediante la conversación.

Shbag: Sinceramente, no creo que la intención de Freud fuera curar. Puede que su investigación sea utilizada para curar, pero no creo que fuera su finalidad principal.

Plad-Ur: ¿Y qué quería, investigar sin más?

Shbag: En mi atrevida opinión, sí, esa era su finalidad. Entender la mentalidad humana, sirva o no sirva eso para curarla. Creo que lo que movía a Freud era más la curiosidad que el altruismo.

Plad-Ur: Así que en cierto modo era como aquellos primeros "médicos" que abrían animales solo por ver lo que había y tomar notas. Quizás Freud fue a la psicología lo que un anatomista a la medicina: mero afán por saber lo que hay.

Shbag: Saber lo que hay… no dista mucho de las motivaciones de Eva al probar la fruta del árbol de la ciencia.

Plad-Ur: Pues sí, y en el caso de Eva, la lió bien gorda. Me pregunto por qué la Biblia pone a una mujer como culpable.

Shbag: En la simbología bíblica, la mujer representa el cuerpo y el hombre el alma, el espíritu o la mente. Cuando se dice que Eva probó el fruto prohibido, se está hablando de que el ser humano (hombres y mujeres) es proclive a caer en la tentación del materialismo. Una metáfora válida hace varios milenios (no se debe juzgar el pasado con los ojos del presente), pero hoy en día debemos interpretarlo así. De esta forma evitamos caer en la interpretación fácil de que la Biblia dice que el hombre es superior a la mujer.

Plad-Ur: Me parece muy buena interpretación.

Shbag: Vale que indudables sabios como Platón o Buda hablen mal de la mujer (como concepto simbólico, no como persona), pero hoy en día debemos interpretar los símbolos desde la certeza de que ningún sexo es superior al otro. Para llegar a esa conclusión, pensemos en el relato de la creación del hombre. Cuando Dios creó a Adán, no vio la necesidad de crear a otro ser humano; pero eso no tiene sentido desde el punto de vista científico. Se supone que Dios creó hombres y mujeres desde el principio, para asegurar la permanencia de la especie. Así que Adán representa a la humanidad en su conjunto. De hecho, representa lo que tenemos en común hombres y mujeres: el alma. Y cuando creó a Eva, por aquello de que no es bueno que el hombre esté solo, nos habla de esas diferencias entre hombres y mujeres, precisamente aquello que hace que las relaciones entre los seres humanos sean más completas y satisfactorias. Además de esto, es indudable la utilidad de la sexualidad en ese aspecto. Por tanto Eva, al ser ya dos seres humanos diferentes, representa lo que nos diferencia a hombres y mujeres: el cuerpo. Así que cuando decimos "Adán" nos estaremos refiriendo a lo espiritual y cuando decimos "Eva", nos referiremos a lo material: visto así, no hay machismo.

Plad-Ur: Muy bien visto. Deberías escribir un libro sobre la Biblia, aunque te llevaría mucho tiempo.

Shbag: Bueno, sería arduo y ambicioso, pero sí es verdad que tengo varias interpretaciones muy heterodoxas que pondrían en pie de guerra a más de un clérigo.

Plad-Ur: Sí, pero la polémica es solo una consecuencia. Las interpretaciones de la Biblia deben estar siempre adaptadas a los tiempos que corren. Hay que coger los libros sagrados y hacer que den a la gente lo que necesita. Una vez me dijiste que hay muchos libros que interpretan la Biblia. Pero me pregunto si hay muchos libros interpretando la Biblia entera y haciendo de ello algo constructivo. Ya sabes que Ojodoro escribió un libro así, no muy convincente a mi parecer.

Shbag: En realidad es muy sencillo: la esencia de la Biblia es el amor, y todos entendemos en el fondo lo que es amor y lo que no lo es. Si alguna interpretación contradice al amor, no es correcta. Así de sencillo. ¿Hay alguna interpretación totalmente correcta? Rotundamente no, aunque muchos lo han intentado. Desde católicos ortodoxos como el papa Benito hasta agnósticos que sienten simpatía por Jesús como hombre. Lo importante es quedarse con lo bueno de cada interpretación. Saber distinguir lo que es la Verdad y lo que es solo la verdad del autor.

Plad-Ur: Es inevitable que el libro contenga la verdad del autor, al menos en parte. Lo importante es que esa verdad, sea la del autor o sea la Verdad, sirva a más gente.

Shbag: Exacto. En cuanto a Ojodoro, lo que habría que analizar es qué amor incluye en su interpretación o “explicación” de la Biblia.

Plad-Ur: Amor intelectual, emocional, creativo y corporal. O dicho de otro modo: amor de pensamiento, de emoción, sexual y de acción.

Shbag: Sí, el amor atañe a todos los aspectos de esa unidad múltiple que es el hombre. Para la gran mayoría, el amor es un sentimiento. Algo que nos viene dado y que no podemos controlar. Una especie de dictador que saca a relucir nuestro lado más egoísta. Una pasión desenfrenada que se va tan impetuosamente como viene. No es ese el amor al que me refiero yo.

Plad-Ur: Supongo que en Latinoamérica esa concepción del amor es la más extendida.

Shbag: En México, por ser tan melodramático, por supuesto; pero en el resto del mundo también. Casi todo el mundo dirá que el amor es un sentimiento. Eso tiene las implicaciones que antes mencioné. Decir que el amor es un sentimiento me parece que es decir muy poco. Traducido a lo que estamos diciendo sobre el hombre, es decir que el amor afecta a la parte emocional del hombre, pero ¿qué hay de las otras partes? Las otras tres, si hacemos caso a Jodo. La tendencia actual de mis creencias es muy holista, tiendo a considerarlo todo como una unidad múltiple. Como ya he dicho en otras ocasiones, definir el amor es equivocarse, pero si se trata de dar la mejor definición posible (o la menos mala) hay que tener en cuenta esa unidad.

Plad-Ur: Si la gente lo considera solo un sentimiento, es porque eso es precisamente lo que percibe, y nada más. Porque, ¿cómo se percibe la unidad múltiple?

Shbag: Siendo conscientes de que, en realidad, no hay división entre las diversas partes. Lo emocional no está separado de lo intelectual, lo corporal y lo creativo, del mismo modo que Dios es Padre, Hijo y Espíritu Santo, sin dejar de ser un solo Dios. Una vez leí una de esas definiciones "menos malas": alguien dijo que el amor es un deseo de segundo grado. Es decir, un querer querer. Por eso, amar no es lo mismo que querer. Quien dice "te quiero", está expresando un deseo, una consecuencia de un sentimiento incontrolable. El amor no es querer, sino querer querer. Hay un ejercicio de la voluntad en él.

Plad-Ur: ¿Me estás diciendo que el amor es racional?

Shbag: Es racional, es sentimental, es instintivo y es espiritual.

Plad-Ur Exacto. Por eso no es suficiente querer querer. También tiene que haber otra cosas.

Shbag: Claro. Si el amor no provocara sentimientos, no lo querríamos. Si no tuviéramos instinto, seríamos frías máquinas que nada querrían, salvo lo que necesitaran para su supervivencia. Y si no tuviéramos espíritu, el amor no sería más que un acto sexual, una pasión sin objetivo o la realización de una necesidad de alto nivel. No tendría fruto ni transcendencia.

Plad-Ur: A eso me refiero. Hay un ejercicio de voluntad, pero ¿qué mantiene esa voluntad? ¿Puede uno querer querer solo porque sí? Yo creo que no. La voluntad la mantiene en pié un sentimiento. Muchos dicen que el amor no tiene nada que ver con una llama que arde; dicen que eso pertenece a un amor irracional, o más inmaduro. Pero, ¿por qué negar que incluso una forma madura (o evolucionada) de amar requiere de una llama? La llama es temporal, sí, pero ¿qué problema vemos en esto, cuando también la vida es efímera? Hay que intentar mantener siempre algo ardiendo por dentro. Cada cual como considere conveniente. Por eso, y siempre que sus actos no dañen a nadie, jamás se me ocurriría criticar a un ser humano por querer mantener la llama haciendo lo que sea necesario. Desde mi punto de vista, aquel que se esfuerza por mantener la llama está, esencialmente, luchando por su vida humana. Porque estar vivo, para un ser humano, es mucho más que el acto de existir. Necesitamos existir con plenitud. Los animales no tienen que preocuparse por esto, puesto que ya les viene dado. En el ser humano, en cambio, las mismas capacidades que nos hacen mirar hacia las estrellas son las que deterioran otras partes más instintivas de nuestro cerebro. El cerebro racional, el abstracto, apunta hacia arriba mientras aguijonea lo que tiene debajo. Pero, ¿es de extrañar que nuestro instinto mamífero, nuestra visceralidad reptiliana se vea dañada, cuando lo que intenta el racional es nada menos que echar raíces en ella? Al racional no le queda otro remedio; de lo contrario no podría existir. Pero echar raíces es difícil, requiere tiempo.

Shbag: Sí, y esas raíces son fundamentales para conseguir el equilibrio y, por lo tanto, la plenitud. Puede decirse que el amor es la gasolina y la voluntad el volante y el freno. El instinto podría compararse con el acelerador, las ruedas y la carrocería. Tenemos el coche completo y con capacidad para moverse. Pero falta algo, que es lo que nos da el espíritu creativo: el objetivo. Sin saber a dónde vamos, el coche no viajaría; solo deambularía.

Plad-Ur: Es importante saber a dónde vamos, sí; aunque ese lugar a veces haya que inventárselo.

Shbag: Si no hubiera que inventarlo, ¿dónde estaría el espíritu creativo?

9/3/12

solo me acostumbré...

... a mirar el borde de las cosas,
El color en la sombra.(hipiada, pedonton, se me perdona)
La hermosura deforme que emanan las formas.
Tan solo festejé el rugir del león
Y clavé mi mirada en su melena de estrellas.
Miré al cielo en medio de la calle.
Bailé borracho sobre las nalgas de la luna.
Maté y morí, amé y odié, lloré y volví.
A cantar mi pena
A Bendecir mi alegría.
Todo eso hicieron e hice
Todo eso, mil veces, eso.
Pero ¿que pasará cuando perdida la gracia se deshoje la musa?
¿cuando un río de cuervos nos tape los ojos?
¿será como la lluvia que danza por la montaña?

¿o como el grito del preso que duerme sobre sus llagas...?

Nada quiebra la pureza,
La muerte no la desgrana.

Y los dorados paisajes te seguirán donde vayas
Esos instantes gloriosos en que todo es miel de magia
Duermen en los laberintos más hermosos de tu alma.
Esos en los que miramos con la mirada más clara
Y el fulgor de diez mil soles tu corazón engalana.
Los salpicados en nubes, esos, ya nunca se apagan.
Los prendidos de sentires no se nublan ni se manchan.
Quedan flotando por siempre
Mecidos al son de nada
Quedan cantando en silencio
Su plenitud alcanzada.



S.Platón, Poesía Futura

5/3/12

"Respondemos a lo que va surgiendo, como los perros"



Un buen día descubres que no estás en el lugar donde te imaginabas el día que tuviste tu primer sueño y te preguntas por qué. Así arranca "La fórmula del destino" (Arcopress), un libro que nació tras un terremoto personal e imaginar (imaginarlo de verdad, no a la ligera) qué pensaría de sí mismo a los 80 años: "Me gustaría haber exprimido mis capacidades, recordarme como el tío que lo intentó y no mirar hacia atrás y pensar: "fuiste un cagón". Vivimos como unidades de producción, pero somos unidades de pensamiento, el elemento base de nuestro destino. Nuestra mente es una máquina increíble, pero cuando nos queremos dar cuenta ya somos polvo. ¿Por qué no nos divertimos? ¿Por qué no arriesgamos más?




¿Dónde arranca su destino?

El día que fui consciente de que mis pensamientos influían directamente en mis acciones. Todo está en la cabeza.

Hombre, todo, todo...

Si tienes la capacidad de cuidar bien los tiempos, tienes la vida que quieres tener.

¿A qué se ha enfrentado?

A mi mujer le dio un infarto cerebral hace tres años, a nivel motor tiene una invalidez del 70%. Te enamoras de una persona que de repente se convierte en otra: tienes que ducharla, vestirla, alimentarla... No estamos preparados para eso.

¿Así nació su fórmula del destino?

Sí: Destino es igual a Pensamiento más Acción sobre el pensamiento partido por el Riesgo Inducido por más menos Principio de Incertidumbre.

¿?

Somos unidades de pensamiento, y nuestro destino será igual a la suma de aquello que pensamos más aquello que hacemos sobre lo que pensamos. De cuatro variables que tiene la fórmula, influimos sobre tres.


Pensamiento, acción y riesgo inducido.

Exacto. Si pensáramos cómo queremos que sea nuestro día, actuaríamos en consecuencia estableciendo las variables que van a influir en él.

Actuaríamos de acuerdo con lo pensado.

El riesgo inducido se refiere al riesgo que puedes controlar (tú decides si te pones el cinturón de seguridad o no). Y hay que contar con lo inesperado, con lo que yo llamo el principio de incertidumbre.

Eso lo conoce usted bien...

Pese a ello creo que tenemos muchísimo poder que no utilizamos. Podemos hacer el mundo que nos dé la gana, y hemos demostrado que somos unos patéticos gestores.

¿Cuál es el problema?

Que a los 13 o 14 años dejamos de soñar y en ese momento dejamos de crecer, nos convertimos en autómatas. En mi opinión, el mejor máster que puedes hacer en la vida es arriesgar en algo que te apasiona y buscar nuevos umbrales, así es como te conoces.

¿Qué ha aprendido de las circunstancias vividas?

Que lo complicamos todo muchísimo, que somos tremendamente egoístas, que todo es frágil y volátil. Belén, una mujer sana y deportista de 43 años, se acostó una noche y al despertar no se podía levantar.

Terrible.

Descubrí que nos sobran más de la mitad de las cosas que tenemos. Esos apegos lo único que hacen es esclavizarnos. Almacenamos cosas como almacenamos información en el cerebro en lugar de utilizar el pensamiento.

Vivimos muy distraídos.

Vivimos sometidos al ruido: radios, teles, información... Y el silencio, ¿cuándo?

¿Para qué?

Si no programamos cómo queremos que sea nuestro día, nos dedicamos a responder a lo que va surgiendo, como los perros. El pensamiento lo modela todo. Vivimos como queremos vivir. Hay una creencia totalmente diabólica que consiste en pensar que tres lo manejan todo.

Tres o cuatro...

Es mentira, todos manejan tres. Pero si sigues creyendo que la decisión está en Washington, Bruselas o Davos, estamos programando el fracaso. Hay un ejercicio muy bonito, pero da un poco de miedo hacerlo.

¿De qué se trata?

Imaginarte con 80 años y ver tu vida en perspectiva. Verás que la vida es muy corta y que has perdido un montón de oportunidades. ¡¿Qué esperas?!

¿?

Empieza a tomar decisiones ¡ya! Arriesga, equivócate, no pasa nada, todos vamos a morir. ¿Por qué no nos divertimos? La mejor Play esta en nuestra mente y no jugamos con ella. Nos han educado en el no pienses, ya lo hacemos por ti, tú sólo consume y, por supuesto, produce.

¿Cómo ejercita usted el pensamiento creativo?

Visualizo cómo quiero que sea mi día y por la noche repaso lo vivido. Todo lo que hacemos pasa antes por el pensamiento. Pero debemos saber lo que queremos.

...

Veo a mucha gente en sus puestos de trabajo sin ilusión, y no creo que sea justo estar diez horas fuera de casa, sin ver a los tuyos, haciendo algo que no te gusta. Nos preprograman para que veamos normal derrochar así nuestra vida.

No nos cuestionamos nada.

Si tenemos un atisbo de reflexión, se nos va de la cabeza porque hay un partido de fútbol que ver por la tele. Nuestro pensamiento está teledirigido: trabaja, entretente, trabaja. En el silencio manejamos nosotros nuestro pensamiento, eso es la libertad.

¿Por eso eligió vivir en un pueblo de mil habitantes?

Me costó muchísimo, yo estaba en el ruido. Durante años quise que mi mujer tuviera inquietudes, hasta que descubrí que su ambición era la calma y la sencillez y me di cuenta de que el listo no era yo sino ella. El aburrimiento está en la cabeza de la gente.

Cierto.

Es el uso de la vida lo que nos diferencia a unos de otros. Esto es un juego, no podemos tomarlo en serio, y hay gente que conoce las reglas: todo está antes en el pensamiento. En este juego debemos mover nuestras fichas, no que nos las muevan otros.



Entrevista a Ángel Escribano en La Vanguardia

4/3/12

El consensus sapientum - yo lo he entendido siempre mejor - no prueba, en manera alguna, que los sabios tuviesen razón en aquello en que coincidían. Lo que en realidad prueba es que esos sabios tenían entre sí cierta comunidad fisiológica que les hacía colocarse en esa actitud de negación frente a la vida. Los juicios y las apreciaciones de la vida, en pro o en contra, no pueden ser jamás verdaderos. El único valor que tienen es el de síntomas, y solo como síntomas merecen ser tenidos en consideración; en sí, tales juicios no son más que idioteces.

Por lo visto hay que alargar mucho la mano para poder atrapar esa sutilísima verdad de que el valor de la vida no puede apreciarse. No puede ser apreciado por un vivo, porque es parte y hasta objeto de litigio, y no juez; ni puede ser apreciado por un muerto, por otras razones. Tratándose de un filósofo, el ver un problema en el valor de la vida es una objeción en contra suya, es una falta de discernimiento, y hace que se ponga en duda su sabiduría.



F. Nietzsche

1/3/12

anédota de sal

Era ya más de medianoche. Volvíamos a casa tras una velada de copas. A lo lejos, divisamos una figura inmóvil apoyada en la barandilla que da a la playa. Había niebla y la brisa soplaba fresca. El mar tan sólo susurraba pequeños hilos blancos que anunciaban crines de olas que van a deshacerse en la arena. A veces le acompañaba el murmullo de algunos arbustos y crestas de palmeras que se agitaban solas y altaneras en mitad de la noche, en mitad de la playa. Nos acercamos a la figura poco a poco, bajando el tono de la conversación y susurrando como el mar, como los arbustos. "Qué le pasa?" "Está triste..., no, no lo parece, sí, su mirada..." "Yo diría que piensa en algo" Un policía se acercaba por el otro lado. También miró a la figura con amenazante aire de sospecha. "Es un poeta y trata de desentramar el misterio de las olas para convertirlo en palabras..." "Debe ser un físico que evalúa la acción de los vectores en los fenómenos naturales..." "Es un filósofo y en el mar ensueña y reflexiona sobre la epopeyas de la antigua Grecia..." "Es un astrónomo que comprueba los efectos de la luna sobre las mareas..." "Es un malhechor que busca las sombras para perfeccionar su plan escondido..." Nosotros, el policía y la figura coincidimos a la vez y, tras la breve alineación, seguimos nuestro camino. Nos alejamos, el policía también. Pero todos nos volvimos a mirar. Algo en aquella pose nos inquietaba, algo no encajaba con aquel señor que miraba el mar sin aparente emoción. Tan sólo miraba y sus labios esbozaban algo así como... una sonrisa.

Puntos de vista

Los humanos dicen: "El tiempo pasa". El tiempo dice: "Los humanos pasan".





Ojodoro