13/4/13

7secretos

La respuesta a 7 secretos hallé en mi habitación:

El techo dijo: apunta alto
El ventilador dijo: sé liviano
El reloj dijo: cada minuto es precioso
El espejo dijo: refléjate/reflexiona antes de actuar
La ventana dijo: conoce el mundo
El calendario dijo: actualízate
La puerta dijo: empuja fuerte para conseguir tu objetivo


anónimo

3/4/13

antígona



Muchas cosas hay portentosas, pero ninguna tan portentosa como el hombre;
él, que ayudado por el noto tempestuoso llega hasta el otro extremo de la espumosa mar, atravesándola a pesar de las olas que rugen, descomunales;
él que fatiga la sublimísima divina tierra, inconsumible, inagotable, con el ir y venir del arado, año tras año, recorriéndola con sus mulas.
Con sus trampas captura a la tribu de los pájaros incapaces de pensar y al pueblo de los animales
salvajes y a los peces que viven en el mar,
en las mallas de sus trenzadas redes, el ingenioso hombre que con su inteligencia domina al salvaje animal montaraz; capaz de uncir con un yugo que por ambos lados sujete al caballo de poblada crin y al toro también infatigable de las praderas; y la palabra por sí mismo ha aprendido y el pensamiento, rápido como el viento, y el carácter que regula la vida en sociedad,
y a huir de la intemperie desapacible que apuntalan dardos de nieve y lluvia: recursos tiene para todo, y, sin recursos, en nada se aventura hacia el futuro;
solo la muerte no ha conseguido evitar, pero sí se ha provisto de instrumentos para eludir las
enfermedades inevitables.
Referente a la sabia inventiva, ha logrado conocimientos técnicos más allá de lo esperable y a veces los encamina hacia el mal, otras veces hacia el bien.
Si cumple los usos locales y la justicia por divinos juramentos confirmada, a la cima llega de la
ciudadanía;
si, atrevido, del crimen hace su compañía, sin ciudad queda.
Ni se siente en mi mesa ni tenga pensamientos iguales a los míos, quien tal haga. 

Sofocles

the beast within



Todos los hombres son animales

Situación:

Dos hombres se sientan en un banco y hacen comentarios sobre las personas que pasan por delante. Hablan con un acento refinado. Beben, cada uno de su propia botella.

POLT: Aún tengo ese sueño, mi esperanza, mi canción, un buen día volveré a donde pertenezco, hay un lugar para mí, vaya si lo hay. Todo esto es un error estúpido.

DOLT: Mira a esa titi. Encantadoras formas. Camina con estilo. Uno dos. Uno dos. Arriba abajo. Arriba abajo. Apuesto a que no las lleva puestas. Caminando así… ¿Crees que sentirá algo de fricción? ¿Humedad acaso?

POLT: Debería sentirme liberado. Satisfecho con mi elección. Debería ser el hombre que rechazó a la sociedad. Y no el hombre que fue rechazado por la sociedad y que no tiene a dónde ir.

DOLT: Un idiota en traje. Una corbata ridícula. Intenta aparentar que es rico. No tiene ni un centavo. Más pobre que yo, ¿a que sí, colega? Ni siquiera podría invitarme a un litro. Venga pues, cómprame una botella. Veamos de qué color es tu dinero. ¡Seguro que ni tienes!

POLT: No soy un vagabundo borracho. Pero tengo que hacer algo para entretenerme hasta que pueda recuperar mi lugar en la sociedad. Entonces les abriré los ojos. Cambiaré las reglas.

DOLT: Este brandy chino es horrible.

POLT: Mañana me voy a apuntar a un curso de educación para adultos para mejorar mis competencias profesionales.

DOLT: Yo también fui un niño pequeño como aquel que va por la acera agarrado de la mano de su madre, mientras ella miraba en los escaparates las cosas que no podía tener, preguntándome si me compraría un helado o algunos dulces, preguntándome si ya que estábamos de compras pararíamos en un café a descansar y podría tomar un bollo con crema y un vaso de zumo de frutas.

POLT: Debo recuperar mi posición. Empezaré como un simple empleado y ahorraré. Leeré con meticulosidad las páginas de finanzas y analizaré las tendencias sociales e invertiré mi salario en las acciones que tengan mejor prospección. Me enamoraré, y ella se enamorará y tendremos un hijo como ese y disfrutaremos mutuamente de nuestra compañía. Seremos amigos y amantes.

DOLT: ¡Mira el tamaño de esas!

POLT: Iré a pescar con el chaval y le enseñaré cómo jugar al tenis y a ella le daré todos mis cuidados y la llevaré al teatro y a un restaurante y acudiré a otros eventos sociales de forma habitual para poder mostrarla y para que pueda sentirse orgullosa de mi brazo y arreglarse para la ocasión. A todas las mujeres les encanta arreglarse. Ya desde pequeñas empiezan a cogerle el gusto.

DOLT: ¡Señora! ¡Mire aquí señora! ¡Chúpeme la piruleta!

POLT: Déjalo ya, por el amor de Dios. Cualquiera diría que siempre piensas en lo mismo.

DOLT: Si con un poquito bastaría.

POLT: Tú no quieres vivir ni este ni ningún otro tipo de vida. Tú lo que quieres es vivir en un dilema constante.

DOLT: He tenido niños, sí, sí. He tenido hijos pero ya no los veo. Como recuerdo, es una carga bastante pesada.

POLT: Añoras algo que no quisiste, que rechazaste, que ahora quieres que vuelva.

DOLT: Pero si lo tuviera de vuelta, pronto lo volvería a rechazar, así soy, me conozco, así que evito el problema, ese problema, y ese problema es mi vida.

POLT: Tampoco deseas vivir en este problema, así que te zambulles en un estado de constante dilema. Creo que me gusta vivir en un estado de constante dilema.

DOLT: Haría la vida más fácil.

POLT: Desde luego que sí.

POLT: Qué tal describir trocitos de vida. Es lo que hago para pasar el tiempo. Incluso si no vives ni una vida ni otra, es interesante describirlas.

DOLT: ¿Estás seguro de que solo hay dos vidas posibles que vivir?

POLT: Básicamente, absolutamente. Podemos analizar a cada una de estas personas y descubrir cuál de las dos lleva.

DOLT: O han llevado o van a llevar.

POLT: También podemos analizarnos mutuamente. Empecemos por ahí. Al verte caminar, si caminar es la palabra que describiera el tipo de pose que empleas al caminar, yo diría que has sido un empleado o un autónomo. Que has vivido con una mujer, has tenido hijos, los has criado y cuando los críos se han ido de casa, te has puesto a analizar la situación. Has decidido que lo mejor para ti y tu mujer es que tú te vayas de casa. Y entonces, tu conciencia culpable te ha impulsado a donar todos tus bienes a tu mujer, dejar tu trabajo o autoempleo avergonzado por un profundo sentimiento de soledad, sentarte en este banco y empezar a beber.

DOLT: Eso no le ocurre a poca gente. Llegar a esa conclusión no es tan difícil. Yo diría que a ti te ha ocurrido más o menos lo mismo.

POLT: Al contrario. Yo decidí este estilo de vida, o al menos he emprendido este estilo de vida porque no he sido capaz de encontrar a una mujer con quien vivir y a quien amar y a quien dejar y a quien darle todas las posesiones pertenecientes a mi culpable conciencia.

Se acerca una mujer. DAISY. Ella no habla con acento refinado.

DAISY: Hola chicos. Acabo de ahogar a mis dos bebés en la bañera y he abandonado avergonzada mi casa.

DOLT: Eso es un acto terrible.

DAISY: No paraban de gritar. Gritaban y lloraban, me despertaban. No podía dormir bien ni una sola noche. Algo saltó dentro de mí. Simplemente no pude evitarlo. Me encantan los niños, son unos enanos entrañables.

POLT: Es comprensible, todos tenemos un límite, llega un momento en que explotas y ya no hay marcha atrás, le pasa a todo el mundo, se expresa de varias maneras y con diversos resultados, no siempre letales, pero casi siempre acaban en un trastorno.

DOLT: ¿Por qué los ahogaste en la bañera? ¿Por qué no los has asfixiado o arrojado por la ventana? Ahogarlos en la bañera es algo realmente deliberado. Antes has debido llenarla de agua y luego ir a por ellos uno por uno y ahogarlos de uno en uno. Mientras que si los tiras por la ventana, solo habría durado uno o dos segundos, o si los hubieras asfixiado, podrías haber sujetado dos almohadas, una en cada mano, y a otra cosa Mari Rosa.

DAISY: Yo no me llamo Mari Rosa.

POLT: Es solo una forma de hablar.

DAISY: Tú no metas las narices en esto. Estoy hablando con mi amigo, no contigo.

DOLT (A POLT): Lárgate a otra parte, zángano.

DAISY: Me arrepiento con toda mi alma. Realmente me arrepiento. Yo quería a esos pequeños. Los habría cuidado con todo mi corazón hasta que estuvieran preparados para salir del nido.

DOLT: Me gustaría haber tenido una madre así. La mía siempre estaba ocupada con algo. Siempre fuera, siempre con algo que hacer, nunca tenía tiempo para mí. Tuve que cuidar yo de mí mismo. Aseguraba que yo era capaz de freír un huevo desde los cuatro años. Estaba orgullosa de mí. Tenía muchos amigos, decía, esta es tía Mari Rosa cariño, dile hola a tía Mari Rosa.

DAISY: Así que tenías una tía que se llamaba Mari Rosa, yo no, tú tenías una tía Mari Rosa.

DOLT: Sí, yo tuve muchas tías Maris Rosas.

DAISY (A POLT): ¿Ves? ¡Te lo dije! Yo nunca tuve una tía Mari Rosa. Me confundes con otra persona. Me confundes con él. Con tu amigo este.

POLT: A mí no me metas. Ya es mayorcito para hablar por sí mismo. No lo conozco tanto. Nos acabamos de conocer hoy. Nos hemos sentado en este banco espalda con espalda a ver pasar el tiempo. A ver a la gente pasar. No lo conozco tanto como para saber que tenía una tía Mari Rosa. ¿Cómo podría saberlo?  Ni siquiera sé cómo se llaman las tías de mi madre.

DOLT: Los años pasan, amigo. Puede que no te lo haya dicho porque puede que estén todas muertas. Sus tías muertas no te habrían servido para nada, ¿verdad?

DAISY: No tengo ninguna tía llamada Mari Rosa, al menos que yo sepa. Y ninguna de mis difuntas tías se llamaba así. O las tías de mi madre. Ni las tías de mi padre, por lo que yo sé. Imagino que alguna de ellas podía haberse llamado así. ¿Pero cómo podrías saberlo si ni siquiera lo sé yo? Es más, ya que estamos, es posible que haya una tía Mari Rosa en tu familia.

DOLT: “Es posible que todos hayamos tenido una tía Mari Rosa en la familia. Mari Rosa es un nombre muy común, así que probablemente es un hecho, una estéril certitud, que todos hayamos tenido una tía Mari Rosa en la familia en algún punto de nuestro trayecto genealógico.

DAISY: Se nota que eres un hombre educado. Me gustan los hombres educados.

DOLT: Podría educarte a ti.

POLT: Él no es un hombre educado. Yo soy aquí el educado, no él.

DOLT: ¡Guárdate tus opiniones! ¡Ocúpate de tus asuntos!

DAISY: Sí, no metas las narices en esto. Te lo hemos dicho antes. O mi amigo hará que te arrepientas.

LLEGA OTRA MUJER. MAY. TAMPOCO HABLA CON UN ACENTO REFINADO.

MAY: Aquí estás. Te he estado buscando por todas partes. Contando tus típicas historias, imagino. Le encanta contar embustes. Una mentirosa compulsiva, sin control. ¡No creáis nada de lo que dice!

POLT: “¿Por qué tuvo niños si no los quería? ¿Acaso falló su instinto maternal? ¿Tú podrías decirnos por qué querría asesinar a sus hijos? Es obvio que el simple hecho de que gritaran y lloraran no fue la única causa de semejante irritación. Los niños gritan y lloran todo el rato. Esa es su condición, su comportamiento natural, una expresión de su grito de auxilio, su instinto de supervivencia.

MAY: Ella nunca ha tenido hijos y mucho menos los ha matado.

DOLT: Así que todo ha sido puro teatro. Simples palabras para llamar nuestra atención. Semejante a las maquinaciones de la prensa. Intentaba ser sensacionalista.

MAY: Eso no tiene nada que ver con decir que es sensacional, ¿verdad? Lo que quiero decir es que no tiene precisamente aspecto de ser sensacional.

DOLT: No lo sé. Me da igual. Tú tampoco lo pareces, por cierto. Apuesto a que no has comido proteína en todo el día.

DAISY: Pensé que era tu dedo pequeño saliendo por el agujero de tu bolsillo. ¿Seguro que lo que querías era llamar nuestra atención?

MAY: Para mí parece más bien un dígito. Yo, por mi parte, hice arder a toda mi familia. Incendié la casa a primera hora de la mañana cuando mi marido, mi hija y mi hijo, de cinco y tres años respectivamente y mi suegra se encontraban dentro.  Me quedé fuera viendo como todo se reducía a cenizas. No se escuchó ni un murmullo. Ni un llanto, ni un grito. Nadie habría imaginado que había alguien dentro. No sintieron nada.

Las dos mujeres se alejan y caminan hasta una esquina donde comienzan a charlar en un tono íntimo e inaudible.

POLT y DOLT colocan las botellas en medio de los dos sobre el banco. DOLT ve la suya vacía, coge la de POLT. POLT golpea a DOLT en la cabeza repetidamente con la botella vacía y luego, al caer DOLT en el suelo, le da patadas hasta que muere. A continuación, vuelve a sentarse en el banco y bebe de su botella.

Las mujeres permanecen en la esquina del escenario y ríen.

POLT (sigue haciendo comentarios sobre las personas que pasan): Ahí hay otra, mira. No me importaría tirar de esos elásticos.

FIN






  


27/3/13

Imaginémonos -poniéndonos siempre en lo peor- lo siguiente:
Probamos a ser Parisinos aristócratas, decadentes, y convencionalistas. A pesar de ello diríamos....

"Todos necesitamos alimentar alguna vena de loco para que la realidad se nos haga soportable".

Por lo que entendemos que...

"Hay fuerzas susceptibles de crecer indefinidamente gracias a esa modalidad del hábito que es la resignación".

Así, diremos que Proust, ¿era un pesimista? Júzguese por cada cual....Armados de valor, diremos que resignación y hábito suelen ir de la mano, publicitemos la Risa como la muerte del hábito, y el quiebro de la resignación.

Resignémonos a pensar que la resignación ha muerto, a que el hábito ha muerto, ¡¡¡viva el hábito!!!

18/3/13

institución

ojo:

Astros, oídme lejanos,
cuando agarro el telescopio
y os miro,
vuestra es mi gozada,
vuestro es el espejo en el que añoro
mi olvido
y vuestros los miles de destellos
que siento al oír mis latidos.

árbol:

¡Astros!
Os desveláis tal cual
con desnudas lentejuelas
al frío de la nada,
vuestro destello es mi desafío
y vuestra luz, mi secreto.
Aquí postrado,
en firme tierra arraigo
como vosotras mismas,
alzando mis hojas
a los soplos invisibles
cuyos fulgores
alimentan mi savia.
Y mientras, se filtra entre mis ramas
el jolgorio de pueblos lejanos.

Ojo:

Ciencia, madre de Sofía,
testigo de mis descubrimientos,
compañera de mis gozos,
caminar contigo es pura fruición.
Sin embargo, aún conservo
esta espina que tengo clavada
desde mi primer escarceo
con tu amor en la vida,
pues no dejo de quitarme
este amargo gusto que,
al intentar escaparme
agarrado de tu brazo
los dos juntos, y perdernos
por los caminos del mundo,
me deja al verme de repente
mutilado por los barrotes
de la institución.
Cuántas veces no habré
pensado ya en dejarlo todo,
pues se me detiene el aliento
al ver de frente y sin poder evitarlo
las sonrisas tuertas
de aquellos que ven belleza
en el canto de un pájaro enjaulado.

13/3/13

Presentación

Queridísimos;

Por fin me decidí a inaugurar mi casillero Bloggil, con ánimo de perpetuación en el tiempo. Como muestra, un botón, tan sólo saludar al blog y sus integrantes, y mostrar una pequeña presentación. Ahí va eso, por lo que pueda pasar.


Serie Pesi –místicas:

Capítulo primero:

Me presento. Mi nombre es Henri (o eso dicen), soy licenciado en tecnofobia, con un máster en  ciencias de la desinformación, y tengo varios diplomas en una serie de cursos hechos en  euroescepticismo y  peripatética psicopatológica. Quiero inaugurar esta serie de entradas, con la sección, "antagonismo entre positividad y patetismo": la forma de la nostalgia encarnada en el pesimismo según la historia de las ideas. Una confrontación radical entre dos caminos de pensamiento.
Como bien solía decir Leibniz, “todos están en lo cierto en aquello que afirman, sólo que se equivocan en lo que niegan”. Y sobre ese principio construiré mi edificio, sobre el que asentaré las bases de una defensa encarnizada del despótico pesimismo, una lucha contra la radicalidad de lo esencialmente positivo, y un enfrentamiento directo hacia cualquier tipo de positivismo, científico, o ideológico.

“¡Pobres de aquellos que osen tomarme en serio, o tan siquiera hacerme caso, porque sobre ellos caerá el mal de lo indecible!”. 

11/3/13

conocimiento vs ........

Llega el momento en la vida de un hombre en que el 50% de todo lo que conoce, solo le servirá para responder a preguntas de Trivial y participar en discusiones y charlas estériles.

4/3/13

camino de tierra



A duras penas, ya en mi ultimo suspiro, abro los ojos, escocidos y resecos por la sal del mar... diviso un barco... me han visto? han conseguido encontrarme en esta ultima agonia, mi ultima y desesperada sacudida de brazos? vienen a a buscarme a salvarme... y yo nado, pero una vez más, he pensado, y vuelvo a perder la partida,: la corriente tira de mis pies y me arrastra a niveles profundos. Ya veo las vetustas coronas de flores que coronarán mi tumba, y yo, dormido, dentro de un féretro, pensando en ti... pero, ¿qué eres?

Solo soy un sendero, insensato e ignorante romántico, un sendero como este que recorres ahora, hijo mío, en pos de la diversión y la evasión, pero aunque te lo parezca, no soy un atajo, soy Juan, soy la noche oscura de tu alma y vengo a recogerte.

15/2/13

sabe lo que quiere

Sí, sé lo que quiero
Prefiero morir vicioso y feliz a vivir limpio y aburrido. Prefiero encontrar una estrella en el fango a cuatro diamantes sobre un cristal. Prefiero que la estrella queme, sea fuego, a un tacto rezumante de frialdad. Prefiero besar el duro suelo veinte veces para llegar una sola vez a lo más alto a escalar poco a poco, sin caer nunca pero sin llegar jamás a la cima. Prefiero que me duela a que me traspase, que me haga daño a que me ignore. Prefiero sentir. Prefiero una noche oscura y bella, sucia y hermosa, a un montón de días claros que no me digan nada. Prefiero una cadena a un bozal. Prefiero quedarme en la cama todo el día pensando en mi vida a levantarme para pensar en la de otros. Prefiero un gato a un perro. Porque el gato te araña, es infiel, te ignora, se escapa, pero sabes que, a pesar de todo, no podría vivir sin ti. En cambio, el perro es tonto, no sabe nada, te obedece hasta el absurdo. Prefiero las mujeres gato a las mujeres perro, por las mismas razones. Prefiero el mar a la montaña. La vida es una noche tumbado en la playa, mirando las estrellas sin verlas, soñando despierto, dejando que la arena se cuele entre los dedos de mis pies, embriagado de todo. Y la noche, siempre la noche. Nunca la luz del sol. La noche es mágica. Me hace vivir, no pensar. Me pone en movimiento. Rompe mis esquemas. Prefiero las noches frescas de verano, andar con poca ropa, sentarme en el suelo y meterme algo de vida en el cuerpo. La mañana me sabe a dolor de cabeza. Me da sueño. Me quita las ganas de hablar. Me recuerda que soy mortal. Me recuerda que soy normal. La noche me hace único. Prefiero experimentar las cosas, aunque me hagan mal. Aunque me hiervan la sangre. Prefiero probarlo todo a morirme sin saber lo que me gusta. Y, más que nada, prefiero la vida que dan sus besos de caramelo y la suave caricia de su piel caliente.
 Daniel Valdés

22/1/13

un gorpe bien dao

"El que desea sacar la espada es un principiante. El que puede sacar la espada es un experto. El que es la espada misma es un maestro"




RISUKE OTAKE