9/7/13

a veces veo muermos

El 50% de las estadísticas son la mitad



CON la estadística en la mano puede afirmarse sin temor a equivocarse que en la Ciudad del Vaticano, que mide 44 hectáreas, hay dos Papas por kilómetro cuadrado. Por eso, cualquier cifra con un tanto por ciento detrás debe hacernos sospechar. Sobre todo, si los estudios en los que se basan esos procentajes están patrocinados por lobbys o marcas comerciales y publicados en revistas o web que ellos mismos crean.

Ahora que quien más quien menos anda con un katxi en la mano, volveremos a leer la noticia que relaciona el consumo de alcohol con la menor incidencia del alzheimer. Si hacen un poco de memoria, ese mismo efecto se lo adjudicaban las tabaqueras a la nicotina. No hace falta recordar que esos estudios, para ser fiables, deberían incluir no solo a los clientes vivos, sino también a los que han muerto por los efectos del tabaco o el alcohol antes de llegar a viejos.

Podríamos compararlo con el ejemplo de los aviones de la Segunda Guerra Mundial: alguien propuso inspeccionar los aviones que regresaban de sus misiones y reforzar las zonas que recibían más balazos. Pronto se dieron cuenta de que era un error, ya que lo que había que reforzar eran las áreas donde recibían impactos los que no volvían.

Si las tabaqueras y las empresas que venden alcohol tuvieran una compañía aérea, los medios de comunicación publicarían titulares de este tipo: "Volar es muy seguro: el 99,99 por ciento de los fallecidos en accidente aéreo no mueren en el aire sino al llegar al suelo". Para el caso es lo mismo.
Josetxu Rodríguez

http://veomuermos.blogspot.com.es/

peregrinaje salvaje


7/7/13

la navaja de ockham

La navaja de Ockham (a veces escrito Occam u Ockam), principio de economía o principio de parsimonia (lex parsimoniae), es un principio metodológico y filosófico atribuido a Guillermo de Ockham (1280-1349), según el cual, «en igualdad de condiciones, la explicación más sencilla suele ser la correcta». Esto implica que, cuando dos teorías en igualdad de condiciones tienen las mismas consecuencias, la teoría más simple tiene más probabilidades de ser correcta que la compleja.1
En ciencia, este principio se utiliza como una regla general para guiar a los científicos en el desarrollo de modelos teóricos, más que como un árbitro entre los modelos publicados. En el método científico, la navaja de Ockham no se considera un principio irrefutable, y ciertamente no es un resultado científico. «La explicación más simple y suficiente es la más probable, mas no necesariamente la verdadera», según el principio de Ockham. En ciertas ocasiones, la opción compleja puede ser la correcta. Su sentido es que en condiciones idénticas, sean preferidas las teorías más simples. Otra cuestión diferente serán las evidencias que apoyen la teoría. Así pues, de acuerdo con este principio, una teoría más simple pero menos correcta no debería ser preferida a una teoría más compleja pero más correcta.
Qué ha de tenerse en cuenta para medir la simplicidad, sin embargo, es una cuestión ambigua.1 Quizás la propuesta más conocida sea la que sugirió el mismo Ockham: cuando dos teorías tienen las mismas consecuencias, debe preferirse la teoría que postule la menor cantidad de (tipos de) entidades.2 Otra manera de medir la simplicidad, sin embargo, podría ser por el número de axiomas de la teoría.1
La navaja de Ockham se aplica a casos prácticos y específicos, englobándose dentro de los principios fundamentales de la filosofía de la escuela nominalista que opera sobre conceptos individualizados y casos empíricos.

29/6/13

"Andábamos sin buscarnos pero sabiendo que andábamos para encontrarnos."

"A mi me parece que los peces ya no quieren salir de la pecera, casi nunca tocan el vidrio con la nariz."

"Probablemente de todos nuestro sentimientos el único que no es verdaderamente nuestro es la esperanza. La esperanza le pertenece a la vida, es la vida misma defendiéndose."

"La explicación es un error bien vestido."

"El hombre es el animal que pregunta. El día en que verdaderamente sepamos preguntar, habrá diálogo. Por ahora las preguntas nos alejan vertiginosamente de las respuestas."

"Solo en sueños, en la poesía, en el juego —encender una vela, andar con ella por el corredor— nos asomamos a veces a lo que fuimos antes de ser esto que vaya a saber si somos."

"Cada vez sospecho más que estar de acuerdo es la peor de las ilusiones."

"La melancolía de una vida demasiado corta para tantas bibliotecas. Cuando creés que has aprehendido plenamente cualquier cosa, la cosa lo mismo que un iceberg tiene un pedacito por fuera y te lo muestra, y el resto enorme está más allá de tu límite."

"Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio."





De Rayuela (1963), la novela de Julio Cortázar que él mismo apodó como "contranovela", y que marcó un antes y un después en la literatura latinoamericana. 

24/6/13

La curda de una última noche

¿Y dónde irá el humo de todas las hogueras a descansar?
En algún lugar entre la tinta y el papel
se estremece un continuo palpitar de sueños.
Palpito así, soñando, riendo; y es solo cuando miro
a lo lejos que vuelvo a saber, como siempre, de mi.
Perdido en esta jungla de alabastro, el sálvese
quien pueda en las entrañas...
y los parpadeos de las prostitutas del parque
suman tanto como los pétalos del Edén.


Bruseku

15/6/13

dulce membrillo

Dean R. Koontz es un escritor estadounidense de novelas de terror por el que siempre he sentido una predilección casi patológica y que, en mi opinión, tiene el mérito de haber escrito varias novelas que superan en calidad a lo que su compatriota y Stephen King nos tiene acostumbrados.

Mi vida ya no volvió a ser la misma desde que una mañana, mientras mis padres se aseaban para llevarme al colegio.
Me entretenía examinando las portadas de los libros de nuestra biblioteca. Tras unos momentos ojeando distraído, una cubierta con letras grises y anchas, casi fluorescente, llamó mi atención.
En el mismo momento en que mis dedos atraparon aquel tomo, me sentí como un aventurero desempolvando un desconocido manuscrito.
Me bastó con una rápida ojeada. Ni siquiera leí la sinopsis. Yo lo elegí y él me eligió a mí. Y, al instante, tomé una decisión.

Sin pararme a sopesar las consecuencias, aquella misma tarde, en cuanto el reloj marcó las tres y media, me despedí y salí de casa.
En lugar de bajar las escaleras para ir nuevamente al colegio, llamé al ascensor invadido por incontrolables temblores y subí al último piso del edificio.
Salí del ascensor a hurtadillas, me deslicé silenciosamente hasta la puerta de nuestra bodega e introduje lentamente la llave.
La puerta se abrió con un chirrido. Inspiré ese aroma a cerrado, a humedad, a trastos almacenados que inspiran las viejas historias de fantasmas y apariciones y disfruté de mi victoria.
Ahora podría descifrar a solas aquel dulce membrillo que tanto ansiaba leer sin que nadie me molestara.
Fue uno de los momentos más vibrantes de mi vida. Aquel en el que, por una vez, decidí desviarme del camino establecido para internarme en lo desconocido.

Al día siguiente, estuve toda la mañana en clase mirando por la ventana en vez de la pizarra, soñando con los misterios que me depararía el segundo capítulo de aquella terrorífica historia.
-¿Es que nunca ha visto usted llover? -dijo el profesor-.
Luego escuché risas a mi alrededor.
Tardé en darme cuenta de que todos me miraban. Ni siquiera me hallaba presente en aquella sala.

9/5/13

curiosidades del grillo

  • Los científicos observaron que en las peleas entre grillos, el macho ganador produce “un sonido de cortejo en presencia del macho subordinado”, según la investigación publicada en la revista científica Proceedings of the Royal Society B.

    Los grillos perdedores se ven obligados a suprimir su canción debido a los intermitentes ataques de los machos dominantes.
    Para compensar su desventaja y atraer a las hembras, los ejemplares débiles producen grandes cantidades de hidrocarburos cuticulares, unas sustancias vinculadas a la reproducción.
    Thomas explica que, en términos de apareamiento, los hidrocarburos cuticulares equivalen a los plumajes vistosos que exhiben ciertas aves para atraer a su pareja.
  • Los grillos proyectan su canto excavando una cueva de medio metro de profundidad que termina en una cámara de resonancia esférica (¡como un termómetro!)
  • La longitud de onda del canto de un grillo es similar a la distancia que hay entre los dos oídos humanos, razón por la cual resulta difícil establecer la localización de un grillo por su sonido.
  • Los chirridos del grillo pueden servir como indicador de la temperatura aplicando la siguiente fórmula matemática:1
\mbox{Temperatura del aire ºC} = \frac{\mbox{número de cantos por minuto}}{\mbox{5}} - 9


Fuentes:
Wikiipedia
Planeta curioso
Factoides

baratillo



TODO A UN EURO

La actitud de JOHN: No es un blandengue pero se muestra ansioso y asustado cuando se enfrenta a la autoridad y es evidente que su situación le entristece.

ESCENA 1

EL ESCENARIO ESTÁ A OSCURAS SALVO POR LA DÉBIL LUZ PROCEDENTE DE UNA FAROLA QUE BRILLA A TRAVÉS DE LAS CORTINAS.

SE PERCIBE CLARAMENTE UN ABULTAMIENTO DE LA CAMA.

El cruel, estridente silbido de un despertador digital. Puede que sea posible transmitir que el aire en la habitación es húmedo y frío (¡Esto es Inglaterra!).

UN GRUÑIDO, UN GEMIDO, UN RASGUÑO (Sonidos de JOHN y MUJER despertando).
La siguiente conversación transcurre a oscuras. No vemos a los actores.

MUJER: ¿Te tienes que marchar ya?
JOHN: Es hora de que me marche.
MUJER: Nos podemos quedar en la cama todo el domingo.
JOHN: Eso sería estupendo. Quizás tu madre podría quedarse con los niños.
MUJER: Deberías tener un trabajo mejor, con un mejor sueldo.
JOHN: Tengo suerte de tener trabajo cuando menos.
MUJER: Un hombre con tus capacidades. Es una deshonra.
JOHN: Adiós, cariño. Te veo esta noche. Besa a los niños de mi parte.
MUJER: Voy a hacer salchichas y puré.
JOHN: Eso será estupendo.
MUJER: Con guisantes
JOHN: Fantástico.
MUJER: Así que no llegues tarde o encontrarás la cena seca y repugnante.
JOHN: Haré cuanto pueda.
MUJER: Los guisantes se encogerán como tus pelotas después de un baño.
SONIDO DE UN PORTAZO
SILENCIO

ESCENA 2
 ALMACÉN

JOHN APILA LA MERCANCÍA EN LAS ESTANTERÍAS. ESTÁ SUBIDO A UNA ESCALERA. LLEVA GAFAS DE MONTURA NEGRA. SUS GAFAS SE CAEN Y SE ROMPEN AL CHOCAR CON EL SUELO.

JOHN: Esto no es más que mierda. Sólo mierda ¿Por qué a las personas les gusta la mierda? ¿Qué hace la gente con esta mierda?

JOHN BAJA DE LA ESCALERA CON CUIDADO Y SE PONE A BUSCAR LAS GAFAS A CUATRO PATAS. LAS ENCUENTRA. 
OBVIAMENTE, ESTÁN ROTAS. 
LAS ARREGLA CON UN POCO DE CINTA AISLANTE MARRÓN. LAS TIENDE A LA LUZ Y BAJA, LAS LIMPIA CON LA ESQUINA DE LA CAMISA/CAMISETA Y SE LAS VUELVE A PONER.

JOHN COGE UN PAR DE CAJAS. SUBE A LA ESCALERA Y LAS COLOCA EN SU LUGAR. BAJA DE LA ESCALERA. SE QUEDA MIRANDO A UN MONTÓN DE CAJAS APILADAS ESPERANDO A SER COLOCADAS. SACUDE LACABEZA, CRUZA LA HABITACIÓN HACIA SU CHAQUETA, QUE CUELGA DE UN GANCHO EN UNA PUERTA/PARED. SACA ALGO DEL BOLSILLO DE SU CHAQUETA (cigarrillos). MURMURA ENTRE DIENTES ALGO QUE SUENA A UN GRUÑIDO, SACUDE SU CABEZA, ABANDONA LA ESCENA.

GERENTE (LLAMADO “SEÑOR”) ENTRA.

SEÑOR CAMINA HASTA EL CENTRO DEL ESCENARIO. SE LLEVA LAS MANOS A LAS CADERAS Y MIRA A SU ALREDEDOR.

JOHN ENTRA.

SEÑOR: ¡John!
JOHN: ¡Señor!
SEÑOR: ¿Dónde has estado John?
JOHN: Salí fuera a echar un pitillo. Lo siento, señor.
SEÑOR: Eso no es bueno para tu salud John. Tampoco deberías escaparte a ningún sitio en horas de trabajo. Tendré que deducirte una hora de la paga, John.
JOHN: Por favor, no haga eso señor. La recuperaré, señor.
SEÑOR: Dos horas extra esta tarde deberían ser suficientes, John. A las estanterías no les vendría mal algo de limpieza y después puedes volver a colocar toda la existencia. Bonito y ordenado.
JOHN: ¡Oh! Sí, señor. Gracias, señor. Por supuesto, señor.
SEÑOR: No me lo agradezcas, John. Eres un buen trabajador, John. Un empleado valioso, la salsa de la vida.
JOHN: Gracias, señor.
SEÑOR: Es más. Bajé hasta aquí para informarte de que has ganado la rifa para el personal. Has ganado una semana en Ibiza, John. Para ti y tu familia ¡Qué te parece!
JOHN: ¡Cielos, señor! Nunca hemos salido al extranjero.
SEÑOR: Espero que lo disfrutes, John. Claro, que esto es con la condición de que nos ayudes aquí, con el almacén, todos los sábados y domingos.
JOHN: Bueno, señor. No estoy seguro de que a la parienta vaya…
SEÑOR: El sueldo será el habitual, claro, de otro modo tendríamos que descontártelo de las vacaciones. Ésta representa una oportunidad de oro para ti: llevarte a tu familia de viaje a ver el mundo que hay ahí fuera. Expandir tus horizontes. Puedes pensar en ello como un viaje de estudios, John. Puedes visitar uno o dos almacenes en las tiendas de Ibiza. Ver cómo lo hacen. Coger algunas ideas. Es un privilegio y un considerable acto de generosidad por parte del departamento de gestión del Almacén de Todo a un Euro. Estoy seguro de que tu mujer estará encantada.
JOHN: Si lo pone usted así señor, supongo que…
SEÑOR: No estoy diciendo que parezcas desagradecido, John, pero míralo de este modo, podrías considerar esto como un regalo de Navidad para tu familia. Y eso, en sí mismo, representará un ahorro de dinero considerable.
JOHN: Nunca había pensado en ello, señor. Gracias, señor.
SEÑOR: No se espera que pienses en las cosas. Para eso estamos los gerentes. Transmítele mi afecto a tu mujer y dales un abrazo a tus maravillosos hijos de mi parte. ¿Tienes hijos, verdad?
JOHN: Sí, señor. Gracias, señor.
SEÑOR: No me des las gracias, John. Eres un buen trabajador. Te lo mereces.
JOHN: ¡Oh! Sí, señor. Gracias, señor.
LAS GAFAS DE JOHN SE HAN EMPAÑADO (DE LA EMOCIÓN). SE LAS QUITA PARA LIMPIARLAS Y CUANDO SE LAS VUELVE A PONER ADVIERTE QUE EL SEÑOR SE HA IDO. SE VUELVE Y REANUDA SU TRABAJO DE COLOCAR (LA MIERDA) EN LAS ESTANTERÍAS PARA SER RECOGIDA.

TELÓN
ESCENA 3
 EL SEÑOR VUELVE

SEÑOR (señalando): No debería tener ese aspecto.
JOHN: ¿No debería? ¿Qué quiere decir?
SEÑOR: Torcida. Mira esa caja. No está derecha
JOHN: En nada de tiempo volverá a estar como es debido.
SEÑOR: El orden en las estanterías, John, es vital. Así como la limpieza ¿Qué es lo que veo ahí?
JOHN: Un corazón de manzana. Lo dejé allí ayer porque estaba en mi hora de almuerzo y llegó un nuevo cargamento…
SEÑOR: No podemos tener corazones de manzana llenando de porquería las estanterías. Estás despedido.
JOHN: ¡Oh! No, señor. Por favor, señor (John se arrodilla). Lo tendré todo hecho en un momento, señor. Todo volverá a estar como nuevo.
SEÑOR: Todas las estanterías desprenden un tufillo...
JOHN: Lo siento, señor. Lo siento. Las tendré colocadas en un abrir y cerrar de ojos.
SEÑOR: Creo que soy un buen hombre, un tipo razonable ¿Acaso no lo soy, John? No me gusta meterme en follones.
JOHN: ¡Oh! Sí. Lo es, señor. Siento tanto ofenderle.
SEÑOR: Sólo Dios sabe cuándo volverás a casa esta noche.
JOHN: No tiene importancia. Lo dejaré todo correctamente.
SEÑOR: Bueno, asegúrate de que lo haces.
JOHN: ¿Estoy despedido señor?
SEÑOR: Veré. Puede que te lo pase esta vez. No lo vuelvas a hacer ¿Cuántos niños, John?
JOHN: Cuatro, señor.
SEÑOR: ¿Jóvenes?
JOHN: Uno, dos, cuatro y seis, señor.
SEÑOR: No debe ser fácil con tu sueldo.
JOHN: No, señor.
SEÑOR: ¿Tu mujer trabaja?
JOHN: No, señor. Cuida de los niños.
SEÑOR: Tienes una buena mujer ahí, ¿eh?
JOHN. Sí, señor.
SEÑOR: Quizás podría conseguir un trabajo más adelante, ¿eh?
JOHN: Sí, señor. Quizás.
SEÑOR: Siempre buscamos mujeres jóvenes e inteligentes para nuestras tiendas, John. Tenlo presente.
JOHN. Sí, señor. Gracias. Lo haré. Aunque quizás prefiera un trabajo con posibilidades.
SEÑOR: No seas impertinente, John.
JOHN: Me disculpo, señor. No pretendía que sonara así.
SEÑOR: Espero que no. Ponte a ello.
JOHN: Sí, señor. Gracias, señor.

TELÓN
FINAL



N.F, C.P.L, A.M.H









kings of the skullthrones

Beware of those who are pleased to meet themselves,
self-satisfied as kings in their own thrones
will be led to judge what they don't know,
to look down on every living thing on earth
and ultimately yield to the tiny greenfly eggs
that slowly eat away their souls.




13/4/13

7secretos

La respuesta a 7 secretos hallé en mi habitación:

El techo dijo: apunta alto
El ventilador dijo: sé liviano
El reloj dijo: cada minuto es precioso
El espejo dijo: refléjate/reflexiona antes de actuar
La ventana dijo: conoce el mundo
El calendario dijo: actualízate
La puerta dijo: empuja fuerte para conseguir tu objetivo


anónimo

3/4/13

antígona



Muchas cosas hay portentosas, pero ninguna tan portentosa como el hombre;
él, que ayudado por el noto tempestuoso llega hasta el otro extremo de la espumosa mar, atravesándola a pesar de las olas que rugen, descomunales;
él que fatiga la sublimísima divina tierra, inconsumible, inagotable, con el ir y venir del arado, año tras año, recorriéndola con sus mulas.
Con sus trampas captura a la tribu de los pájaros incapaces de pensar y al pueblo de los animales
salvajes y a los peces que viven en el mar,
en las mallas de sus trenzadas redes, el ingenioso hombre que con su inteligencia domina al salvaje animal montaraz; capaz de uncir con un yugo que por ambos lados sujete al caballo de poblada crin y al toro también infatigable de las praderas; y la palabra por sí mismo ha aprendido y el pensamiento, rápido como el viento, y el carácter que regula la vida en sociedad,
y a huir de la intemperie desapacible que apuntalan dardos de nieve y lluvia: recursos tiene para todo, y, sin recursos, en nada se aventura hacia el futuro;
solo la muerte no ha conseguido evitar, pero sí se ha provisto de instrumentos para eludir las
enfermedades inevitables.
Referente a la sabia inventiva, ha logrado conocimientos técnicos más allá de lo esperable y a veces los encamina hacia el mal, otras veces hacia el bien.
Si cumple los usos locales y la justicia por divinos juramentos confirmada, a la cima llega de la
ciudadanía;
si, atrevido, del crimen hace su compañía, sin ciudad queda.
Ni se siente en mi mesa ni tenga pensamientos iguales a los míos, quien tal haga. 

Sofocles

the beast within



Todos los hombres son animales

Situación:

Dos hombres se sientan en un banco y hacen comentarios sobre las personas que pasan por delante. Hablan con un acento refinado. Beben, cada uno de su propia botella.

POLT: Aún tengo ese sueño, mi esperanza, mi canción, un buen día volveré a donde pertenezco, hay un lugar para mí, vaya si lo hay. Todo esto es un error estúpido.

DOLT: Mira a esa titi. Encantadoras formas. Camina con estilo. Uno dos. Uno dos. Arriba abajo. Arriba abajo. Apuesto a que no las lleva puestas. Caminando así… ¿Crees que sentirá algo de fricción? ¿Humedad acaso?

POLT: Debería sentirme liberado. Satisfecho con mi elección. Debería ser el hombre que rechazó a la sociedad. Y no el hombre que fue rechazado por la sociedad y que no tiene a dónde ir.

DOLT: Un idiota en traje. Una corbata ridícula. Intenta aparentar que es rico. No tiene ni un centavo. Más pobre que yo, ¿a que sí, colega? Ni siquiera podría invitarme a un litro. Venga pues, cómprame una botella. Veamos de qué color es tu dinero. ¡Seguro que ni tienes!

POLT: No soy un vagabundo borracho. Pero tengo que hacer algo para entretenerme hasta que pueda recuperar mi lugar en la sociedad. Entonces les abriré los ojos. Cambiaré las reglas.

DOLT: Este brandy chino es horrible.

POLT: Mañana me voy a apuntar a un curso de educación para adultos para mejorar mis competencias profesionales.

DOLT: Yo también fui un niño pequeño como aquel que va por la acera agarrado de la mano de su madre, mientras ella miraba en los escaparates las cosas que no podía tener, preguntándome si me compraría un helado o algunos dulces, preguntándome si ya que estábamos de compras pararíamos en un café a descansar y podría tomar un bollo con crema y un vaso de zumo de frutas.

POLT: Debo recuperar mi posición. Empezaré como un simple empleado y ahorraré. Leeré con meticulosidad las páginas de finanzas y analizaré las tendencias sociales e invertiré mi salario en las acciones que tengan mejor prospección. Me enamoraré, y ella se enamorará y tendremos un hijo como ese y disfrutaremos mutuamente de nuestra compañía. Seremos amigos y amantes.

DOLT: ¡Mira el tamaño de esas!

POLT: Iré a pescar con el chaval y le enseñaré cómo jugar al tenis y a ella le daré todos mis cuidados y la llevaré al teatro y a un restaurante y acudiré a otros eventos sociales de forma habitual para poder mostrarla y para que pueda sentirse orgullosa de mi brazo y arreglarse para la ocasión. A todas las mujeres les encanta arreglarse. Ya desde pequeñas empiezan a cogerle el gusto.

DOLT: ¡Señora! ¡Mire aquí señora! ¡Chúpeme la piruleta!

POLT: Déjalo ya, por el amor de Dios. Cualquiera diría que siempre piensas en lo mismo.

DOLT: Si con un poquito bastaría.

POLT: Tú no quieres vivir ni este ni ningún otro tipo de vida. Tú lo que quieres es vivir en un dilema constante.

DOLT: He tenido niños, sí, sí. He tenido hijos pero ya no los veo. Como recuerdo, es una carga bastante pesada.

POLT: Añoras algo que no quisiste, que rechazaste, que ahora quieres que vuelva.

DOLT: Pero si lo tuviera de vuelta, pronto lo volvería a rechazar, así soy, me conozco, así que evito el problema, ese problema, y ese problema es mi vida.

POLT: Tampoco deseas vivir en este problema, así que te zambulles en un estado de constante dilema. Creo que me gusta vivir en un estado de constante dilema.

DOLT: Haría la vida más fácil.

POLT: Desde luego que sí.

POLT: Qué tal describir trocitos de vida. Es lo que hago para pasar el tiempo. Incluso si no vives ni una vida ni otra, es interesante describirlas.

DOLT: ¿Estás seguro de que solo hay dos vidas posibles que vivir?

POLT: Básicamente, absolutamente. Podemos analizar a cada una de estas personas y descubrir cuál de las dos lleva.

DOLT: O han llevado o van a llevar.

POLT: También podemos analizarnos mutuamente. Empecemos por ahí. Al verte caminar, si caminar es la palabra que describiera el tipo de pose que empleas al caminar, yo diría que has sido un empleado o un autónomo. Que has vivido con una mujer, has tenido hijos, los has criado y cuando los críos se han ido de casa, te has puesto a analizar la situación. Has decidido que lo mejor para ti y tu mujer es que tú te vayas de casa. Y entonces, tu conciencia culpable te ha impulsado a donar todos tus bienes a tu mujer, dejar tu trabajo o autoempleo avergonzado por un profundo sentimiento de soledad, sentarte en este banco y empezar a beber.

DOLT: Eso no le ocurre a poca gente. Llegar a esa conclusión no es tan difícil. Yo diría que a ti te ha ocurrido más o menos lo mismo.

POLT: Al contrario. Yo decidí este estilo de vida, o al menos he emprendido este estilo de vida porque no he sido capaz de encontrar a una mujer con quien vivir y a quien amar y a quien dejar y a quien darle todas las posesiones pertenecientes a mi culpable conciencia.

Se acerca una mujer. DAISY. Ella no habla con acento refinado.

DAISY: Hola chicos. Acabo de ahogar a mis dos bebés en la bañera y he abandonado avergonzada mi casa.

DOLT: Eso es un acto terrible.

DAISY: No paraban de gritar. Gritaban y lloraban, me despertaban. No podía dormir bien ni una sola noche. Algo saltó dentro de mí. Simplemente no pude evitarlo. Me encantan los niños, son unos enanos entrañables.

POLT: Es comprensible, todos tenemos un límite, llega un momento en que explotas y ya no hay marcha atrás, le pasa a todo el mundo, se expresa de varias maneras y con diversos resultados, no siempre letales, pero casi siempre acaban en un trastorno.

DOLT: ¿Por qué los ahogaste en la bañera? ¿Por qué no los has asfixiado o arrojado por la ventana? Ahogarlos en la bañera es algo realmente deliberado. Antes has debido llenarla de agua y luego ir a por ellos uno por uno y ahogarlos de uno en uno. Mientras que si los tiras por la ventana, solo habría durado uno o dos segundos, o si los hubieras asfixiado, podrías haber sujetado dos almohadas, una en cada mano, y a otra cosa Mari Rosa.

DAISY: Yo no me llamo Mari Rosa.

POLT: Es solo una forma de hablar.

DAISY: Tú no metas las narices en esto. Estoy hablando con mi amigo, no contigo.

DOLT (A POLT): Lárgate a otra parte, zángano.

DAISY: Me arrepiento con toda mi alma. Realmente me arrepiento. Yo quería a esos pequeños. Los habría cuidado con todo mi corazón hasta que estuvieran preparados para salir del nido.

DOLT: Me gustaría haber tenido una madre así. La mía siempre estaba ocupada con algo. Siempre fuera, siempre con algo que hacer, nunca tenía tiempo para mí. Tuve que cuidar yo de mí mismo. Aseguraba que yo era capaz de freír un huevo desde los cuatro años. Estaba orgullosa de mí. Tenía muchos amigos, decía, esta es tía Mari Rosa cariño, dile hola a tía Mari Rosa.

DAISY: Así que tenías una tía que se llamaba Mari Rosa, yo no, tú tenías una tía Mari Rosa.

DOLT: Sí, yo tuve muchas tías Maris Rosas.

DAISY (A POLT): ¿Ves? ¡Te lo dije! Yo nunca tuve una tía Mari Rosa. Me confundes con otra persona. Me confundes con él. Con tu amigo este.

POLT: A mí no me metas. Ya es mayorcito para hablar por sí mismo. No lo conozco tanto. Nos acabamos de conocer hoy. Nos hemos sentado en este banco espalda con espalda a ver pasar el tiempo. A ver a la gente pasar. No lo conozco tanto como para saber que tenía una tía Mari Rosa. ¿Cómo podría saberlo?  Ni siquiera sé cómo se llaman las tías de mi madre.

DOLT: Los años pasan, amigo. Puede que no te lo haya dicho porque puede que estén todas muertas. Sus tías muertas no te habrían servido para nada, ¿verdad?

DAISY: No tengo ninguna tía llamada Mari Rosa, al menos que yo sepa. Y ninguna de mis difuntas tías se llamaba así. O las tías de mi madre. Ni las tías de mi padre, por lo que yo sé. Imagino que alguna de ellas podía haberse llamado así. ¿Pero cómo podrías saberlo si ni siquiera lo sé yo? Es más, ya que estamos, es posible que haya una tía Mari Rosa en tu familia.

DOLT: “Es posible que todos hayamos tenido una tía Mari Rosa en la familia. Mari Rosa es un nombre muy común, así que probablemente es un hecho, una estéril certitud, que todos hayamos tenido una tía Mari Rosa en la familia en algún punto de nuestro trayecto genealógico.

DAISY: Se nota que eres un hombre educado. Me gustan los hombres educados.

DOLT: Podría educarte a ti.

POLT: Él no es un hombre educado. Yo soy aquí el educado, no él.

DOLT: ¡Guárdate tus opiniones! ¡Ocúpate de tus asuntos!

DAISY: Sí, no metas las narices en esto. Te lo hemos dicho antes. O mi amigo hará que te arrepientas.

LLEGA OTRA MUJER. MAY. TAMPOCO HABLA CON UN ACENTO REFINADO.

MAY: Aquí estás. Te he estado buscando por todas partes. Contando tus típicas historias, imagino. Le encanta contar embustes. Una mentirosa compulsiva, sin control. ¡No creáis nada de lo que dice!

POLT: “¿Por qué tuvo niños si no los quería? ¿Acaso falló su instinto maternal? ¿Tú podrías decirnos por qué querría asesinar a sus hijos? Es obvio que el simple hecho de que gritaran y lloraran no fue la única causa de semejante irritación. Los niños gritan y lloran todo el rato. Esa es su condición, su comportamiento natural, una expresión de su grito de auxilio, su instinto de supervivencia.

MAY: Ella nunca ha tenido hijos y mucho menos los ha matado.

DOLT: Así que todo ha sido puro teatro. Simples palabras para llamar nuestra atención. Semejante a las maquinaciones de la prensa. Intentaba ser sensacionalista.

MAY: Eso no tiene nada que ver con decir que es sensacional, ¿verdad? Lo que quiero decir es que no tiene precisamente aspecto de ser sensacional.

DOLT: No lo sé. Me da igual. Tú tampoco lo pareces, por cierto. Apuesto a que no has comido proteína en todo el día.

DAISY: Pensé que era tu dedo pequeño saliendo por el agujero de tu bolsillo. ¿Seguro que lo que querías era llamar nuestra atención?

MAY: Para mí parece más bien un dígito. Yo, por mi parte, hice arder a toda mi familia. Incendié la casa a primera hora de la mañana cuando mi marido, mi hija y mi hijo, de cinco y tres años respectivamente y mi suegra se encontraban dentro.  Me quedé fuera viendo como todo se reducía a cenizas. No se escuchó ni un murmullo. Ni un llanto, ni un grito. Nadie habría imaginado que había alguien dentro. No sintieron nada.

Las dos mujeres se alejan y caminan hasta una esquina donde comienzan a charlar en un tono íntimo e inaudible.

POLT y DOLT colocan las botellas en medio de los dos sobre el banco. DOLT ve la suya vacía, coge la de POLT. POLT golpea a DOLT en la cabeza repetidamente con la botella vacía y luego, al caer DOLT en el suelo, le da patadas hasta que muere. A continuación, vuelve a sentarse en el banco y bebe de su botella.

Las mujeres permanecen en la esquina del escenario y ríen.

POLT (sigue haciendo comentarios sobre las personas que pasan): Ahí hay otra, mira. No me importaría tirar de esos elásticos.

FIN






  


27/3/13

Imaginémonos -poniéndonos siempre en lo peor- lo siguiente:
Probamos a ser Parisinos aristócratas, decadentes, y convencionalistas. A pesar de ello diríamos....

"Todos necesitamos alimentar alguna vena de loco para que la realidad se nos haga soportable".

Por lo que entendemos que...

"Hay fuerzas susceptibles de crecer indefinidamente gracias a esa modalidad del hábito que es la resignación".

Así, diremos que Proust, ¿era un pesimista? Júzguese por cada cual....Armados de valor, diremos que resignación y hábito suelen ir de la mano, publicitemos la Risa como la muerte del hábito, y el quiebro de la resignación.

Resignémonos a pensar que la resignación ha muerto, a que el hábito ha muerto, ¡¡¡viva el hábito!!!